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TREBUJENA

INFORMACIÓN DEL MUNICIPIO


A 36 grados 50 minutos de latitud Norte y 2 grados 32 minutos de longitud Oeste se encuentra La Villa de Trebujena, asentada sobre onduladas lomas blancas de tierras albarizas sobre las que los trebujeneros, desde la propia
fundación del municipio, vienen plantando sus viñedos que le dan una tonalidad verde a los alrededores de la localidad y siendo el único refugio que tiene la primavera en la época estival, ya que en plenos rigores calurosos de Agosto sigue campaneando el color verde de las viñas, orgullo de los trebujeneros y en la que ya por esas fechas su fruto, la uva, empieza a tomar tonos dorados que después llegado Septiembre llenará los lagares de las bodegas y se hará vino que por Noviembre, saborearemos cual dios Baco y presumiremos de que este año nuestro MOSTO está mejor que el del año pasado.

Pertenece a la provincia de Cádiz y al partido judicial de Sanlúcar de Barrameda, formando parte de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir. La extensión de Trebujena es de 67,4 Km 2, y alcanza los 7.033 habitantes.

La configuración geográfica de Trebujena entraña, por un lado las típicas lomas o colinas que atraviesan este entorno en una considerable extensión y por otro los terrenos de marismas que bordean Trebujena por su extremo Norte y Noroeste y que se hayan definidos por el paso del río Guadalquivir. Este río constituye en su discurrir por nuestro término municipal una división natural al Noroeste de la provincia de Cádiz con las de Sevilla y Huelva. Su paso por la zona corresponde a la menor altitud de esta, por lo tanto son varios los arroyos que corren a encontrarse con las aguas de este río. Los
principales que vierten sus aguas son el de Las Palomas, el Rematacaudales y el Caño de Martín Ruíz.

Junto al Guadalquivir se han desarrollado las marismas, que alcanzan una extensión considerable en el término municipal. Enclavada en las marismas hay una extensión denominada CODO DE LA ESPARRAGUERA que está catalogada como zona del Entorno del Parque Natural de Doñana, en la que son muchas las aves acuáticas que nidifican en primavera al ser una zona húmeda por la inundación del terreno con las crecidas del Guadalquivir.

CLIMA


Posee Trebujena un clima especial dentro de la misma provincia de Cádiz.

La estación estival no comienza hasta que las precipitaciones cesan, lo que tiene lugar normalmente en la primera quincena de Junio. De igual modo, el verano desaparece cuando tienen  lugar los primeros temporales atlánticos.

Las precipitaciones que recibe Trebujena a lo largo del año son las mínimas de la provincia de Cádiz. En cuanto a su distribución durante los meses del año, las máximas tienen lugar en los meses de Marzo y Diciembre, mientras
que las lluvias caídas en los meses de verano, son casi inexistentes, salvando el mes de Junio que registra algunas precipitaciones.

El régimen de vientos, por lo general, tiene mucha importancia en la provincia de Cádiz. Son dos los vientos más característicos de la zona: por un lado el Levante y por otro el Poniente, este en épocas de verano se le
denomina Marea por su procedencia de Sanlúcar y el río Guadalquivir y es una de las señas de identidad de las tardes veraniegas en Trebujena por su frescura, que aplaca un poco los calores de aquella estación.

Estos vientos tienen una influencia decisiva sobre las tareas propias del hombre trebujenero.

El promedio anual de horas de sol efectivo alcanza valores muy altos, aproximadamente entre 3.000 y 3.200 horas de sol al año, siendo toda esta comarca de la campiña gaditana la que registra, junto con otras zonas del Sudeste español, las máximas horas de sol de Europa.

Son de reconocido encanto las puestas de sol de Trebujena, allá en la margen izquierda del Guadalquivir, donde se confunden el horizonte brillante de la mar de Sanlúcar de Barrameda, las relucientes arenas del Coto de Doñana al fondo y como testigo mudo, entre tonos rojizos y candilazos de la luz solar, el Guadalquivir: "esa cinta plateada por en medio de la marisma".

Aquí fueron rodados los exteriores de la película "El Imperio del Sol" el director norteamericano Steven Spielberg, allá por el año 1.987.

RESEÑA HISTÓRICA


Aunque los importantes restos arqueológicos encontrados evidencian la existencia de núcleos de población en la zona, los datos fidedignos más remotos se fechan en 1050, cuando la villa participaba en el comercio de aceite con Oriente Próximo. Más tarde fue conquistada por romanos y árabes.

A mediados del siglo XIII fue conquistado por San Fernando para la Cristiandad; de ahí en adelante se puede hablar con bastante concreción del devenir histórico de Trebujena.

El 21 de abril de 1494, en los finales del siglo XV, el duque Don Juan, descendiente de Guzmán el Bueno y miembro de uno de los linajes más poderosos de la Corona de Castilla, la Casa de Medina Sidonia, se decide a poblar su lugar de Tribuxena, concediendo libertades y franquicias a quienes a él vinieran a vivir, reflejando su decisión en un documento conocido en la investigación histórica como "Carta Puebla que es pieza maestra y tesoro único de nuestro archivo. Es una lástima que los trebujeneros de otros momentos, agobiados y presionados por otras circunstancias, no supieran apreciar la importancia de la documentación escrita y en un alarde de coraje sin racionalidad, prendieran fuego a otros papeles anexos a éste que nos ocupa, y que seguramente hubieran dado más luz a la oscuridad de nuestro pasado. Pero, por otra parte, debemos congratularnos porque la Carta Puebla se salvó de aquellas llamas de la ignorancia.

El duque quiso ver en las tierras trebujeneras una posibilidad de riqueza, unas tierras seguramente fértiles y productivas, escasamente explotadas por la ausencia de manos campesinas suficientes y capaces. Se trataba de un lugar del que poca cosa sacaba el señor, pero del que podría beneficiarse si promoviera una campaña, digámoslo así, con motivación efectiva para atraer hasta nuestras lindes a gente diversa que pusieran en producción los campos desiertos.

Igual que en la actualidad los organismos públicos intentan atraer inversiones hacia determinadas zonas con un programa de exención fiscal, de terreno industrial a bajo precio, etc., el poder señorial de aquellos años tenía suficiente potestad para lanzar un plan que sedujera a campesinos de otros lugares a cambiar de residencia y de condiciones de vida y a asentarse en una nueva población. Igual que hoy día, lo que podía ejercer una mayor atracción, resultar más atractivo para las gentes de ese momento era la exención de impuestos, es decir, no pagar ni un maravedí en concepto de tributo a nadie: "sean francos de todos pechos, servicios y repartimientos de cualquier calidad y condición fasta ser cumplidos diez años". Así reza en el documento. En una época en la que el campesino tenía que pagar al rey, al señor y a la Iglesia, agobiado materialmente por los tributos, servicios y pechos, como se conoce en la terminología del momento, una propuesta de liberación de aquellas cargas debería resultar seductora.

Por todo esto, el duque concede diez años de liberación de impuestos, que después prolonga hasta quince, a todos los que decidieran asentarse en nuestra aldea.

Un capítulo ciertamente importante, pero no suficiente. La tierra es el capital más seguro, más firme y con mayores y únicas posibilidades de desarrollo, de ahí que el señor estuviera dispuesto a ceder parte de sus posesiones, por supuesto no de su propiedad, lo que sería impensable. Concede dos aranzadas de tierra a cada poblador, con la condición de que una sea plantada de viña: desde el siglo XV, la agricultura trebujenera se orienta hacia la viticultura, circunstancia que marcará profundamente el "modus vivendi", la manera de ser de todo un pueblo.

Así, pues, el señor de Sanlúcar, conde de Niebla, duque de Medina Sidonia, marqués de Cazaza y otros muchos títulos, no contento todavía con esa supuesta generosidad, otorga una gracia más: asigna un solar de unas determinadas medidas a cada poblador donde edificar una casa, cuya fachada corre por cuentea ducal, situar corrales para los animales y cultivar un pequeño huerto que diversificara la dieta alimenticia de aquellos paisanos. Esta línea de casas, esa primera calle de Trebujena, ha sido situada tradicionalmente en la calle de los Guzmanes. Quizá su nombre que responde al apellido original de la Casa de Medina Sidonia y que ha perdurado sin ningún cambio, pasando indemne por todas las vicisitudes históricas de nuestro país, sea el principal garante de esa tradición. Podemos imaginarnos un pequeño caserío formado por un predominante castillo en un altozano, rodeado tal vez de unas cuantas viviendas y una hilera de casas aledaña a la iglesia. Algo así podría ser la Trebujena de los siglos XV y XVI.

Todos estos privilegios tienen un carácter individual, se pretende premiar individualmente a los pobladores con los beneficios ya descritos de liberación de impuestos, donación de tierra y casa. El duque concede a los trebujeneros el derecho de organizarse en Concejo, en Ayuntamiento, y a ejercer su mandato sobre un territorio, que ya estaba determinado de hecho, pero que por la Carta Puebla se reafirma de derecho.

Estamos, pues, ante el nacimiento de Trebujena como municipio, como entidad política y administrativa, con una responsabilidad pública, el gobierno de un territorio, y un poder judicial de primera instancia. Alcaldes, regidores y mayordomo sería elegidos por sorteo cada año por San Juan, mientras que el cargo de escribano sería de designación ducal. Advierte el señor a su ciudad de Sanlúcar que deben respetar su mandato, bajo las penas y multas que pudieran ocasionarse si se incumpliera. De hecho, el cabildo sanluqueño no cederá en su empeño de hacer reconsiderar al señor duque su decisión, consiguiendo una especie de zona común, aunque de teórico dominio sanluqueño, en las marismas.

Trebujena deja de pertenecer al Concejo de Sanlúcar y se convierte en un concejo independiente. El título de villa, sin que exista una documentación cierta, puede suponerse que se concedió en los años mediados del siglo XVIII, poco antes de la desaparación del régimen señorial, a la vez que Sanlúcar ganaba el título de ciudad.

En cuanto al nombre de la localidad y sus orígenes, hay versiones para todos los gustos dependiendo de los historiadores o estudiosos que las propongan; así, se baraja la opción de Trebiclanae romana, es decir, las tierras de un tal Trebicius -alfarero de Asta Regia- como la más fiable. de ahí sobrevendría la variante árabe Tarbissona, y también Tabacana o Tarbuxena. El árabe El Idrisi la recoge como portus Tarbissana. IV. Fiestas.-  Nuestras fiestas más importantes son las siguientes:


FERIAS Y FIESTAS


  • La Feria y Fiestas Patronales en honor de la Patrona del pueblo Ntra. Señora de Palomares, que se celebran en Agosto entre los días 12 y 16. En la que tienen lugar numerosas actividades culturales, deportivas, concursos de pintura y escultura y en las que los trebujeneros y visitantes disfrutan en el recinto ferial con los bailes por sevillanas en las casetas hasta que amanece. El último día de la Feria tiene lugar el tradicional Concurso del Racimo, que el año 2004 alcanzó su cincuenta edición y en el que los viticultores de Trebujena presentan un racimo de gran tamaño, ganando el que más peso obtenga, (en algunas ediciones se han llegado a pesar racimos con más de 7 kilos), obteniendo importantes trofeos los participantes y como colofón está la entrega del Racimo de Oro, condecoración que se impone a personalidades 0 instituciones del ámbito cultural, social o económico para destacar su labor. Entré los condecorados tenemos a Antonio Gala, Rafael Alberti, Antonio "el Bailarín", Manolo Sanlúcar, Manuel Rivera, la Agrupación Local de la Cruz Roja, el Hogar del Pensionista, Carlos Cano, la Cooperativa de Consumo "Colobona", la Agrupación Musical "Nuestra Señora de Palomares y Salvador Távora por citar algunos ejemplos.
  • El Carnaval. Se celebra a finales de Febrero. Data de muy antiguo, teniendo testimonios escritos que así lo confirman desde principios de este siglo, continuando sin interrupción hasta el año 1.936 y reapareciendo luego en plena dictadura en el año 1.960, alcanzando en esta época su mayor esplendor al quedar como el único de la provincia en sus fechas originales, Febrero, ya que la capital traslada sus Fiestas Típicas al mes de Mayo. En estos días el pueblo se disfraza por completo, chiquillos, jovenes, incluso los más viejos son capaces de sorprendernos con un disfraz, en el que se pone todo el esmero, sobre todo para provocar la risa del vecino, del amigo o la crítica a tal o cual acontecimiento o decisión pública. Existen una serie de agrupaciones que interpretan de forma cantada sus repertorios (pasodobles, cuples y popurrit) en los que se critica con letras picantes a quien a juicio de sus integrantes lo merecen, además de contar de manera graciosa y picaresca cualquier anécdota sucedida durante el año en el pueblo o en el ámbito nacional. Estas agrupaciones son las Comparsas, Chirigotas, Cuartetos y, como agrupación singular y peculiar de Trebujena están las MURGAS. Por último está la Cabalgata que recorre el Domingo las calles del pueblo y con gran participación de agrupaciones y numerosos  disfraces en carrozas y a pie, que culmina en la Plaza de España frente al Ayuntamiento con la quema de la BRUJA PITI, símbolo del Carnaval de Trebujena.


  • La Fiesta Concurso de Cocina y Mostos. Se celebra generalmente el primer Domingo de Diciembre, aunque también puede serlo el segundo, desde el año 1.979 y tiene mucha aceptación entre los habitantes de las localidades vecinas de Trebujena. Consiste en cocinar un plato típico de aquí "LOS GARBANZOS COMO CONEJO" con importantes premios para los ganadores y celebrar la llegada del vino joven EL MOSTO, participa todo el pueblo y es un día de convivencia y amistad celebrado al calor de una comida y en el que se brinda con el buen mosto de Trebujena.


MONUMENTOS Y LUGARES DE INTERÉS


En la Plaza de España, en la cual está ubicado el Ayuntamiento, encontramos también la Parroquia de la Purísima Concepción, que, tal como la conocemos hoy, es obra del siglo XVII. Es de planta rectangular, dividida en tres naves, la central más alta y ancha que las laterales. Tiene la puerta principal a los pies y otra lateral en la nave de la Epístola. La bóveda de la nave central es de medio cañón, con arcos fajones resaltados, como ornamento y refuerzo, que comienzan en cada uno de los cinco pares de pilares que soportan el peso de la techumbre. Las naves laterales están cubiertas con bóvedas de crucería, los pilares están decorados solamente por la terminación en triángulos colgantes de los arcos resaltados.

En la cabecera de la nave central nos encontramos con una cúpula de media naranja, sostenida por pechinas. En el centro de la cúpula, y para dar luz natural al altar mayor, hay una pequeña linterna.

Al exterior destaca la puerta del Perdón, a los pies del edificio, encuadrada por un arco de medio punto, franqueada por dos columnas adosadas en piedra tallada , y rematada por un frontón triangular partido y un entablamento con friso y cornisa.

Volviendo al interior, encontramos un Crucificado barroco, realizado por Gáspar Ginés en 1.636. El retablo donde se encuentra es de grandes dimensiones, de una sola calle, enmarcado por dos estípites coronados por capiteles corintios y dividido en dos cuerpos. En la parte central del cuerpo superior aparece tallada en altorrelieve una imagen con los dos signos iconográficos del Creador.

La segunda obra es una escultura en madera policromada que representa a la Virgen con el Niño. Data de 1.579 y por sus especiales características se puede encuadrar en el arte del Bajo Renacimiento.

En cuanto a la pintura, hay que resaltar dos cuadros, colocados a ambos lados de la puerta del Perdón, que representan a "La Virgen de los Ángeles" y "La Resurrección de Lázaro".

De aquí pasamos a la Ermita de Ntra. Señora de Palomares, patrona de la localidad. Su planta es rectangular, de una sola nave, en cuya cabecera se halla el altar mayor, cubierto por una cúpula sobre pechinas y resguardando el camarín de la Virgen un magnífico retablo churrigueresco.

El techo de la nave tiene forma de cubeta invertida, de claras influencias mudéjares, con ocho pares de vigas que las unen por su base, siendo la central pintada con una paloma, motivo que artístico que revela el nombre de la Ermita.

Sobresale en el exterior la espadaña del campanario de dos vanos y la puerta, muy parecida, aunque menos monumental, a la del Perdón de la iglesia parroquial, de medio punto, con columnas adosados y frontón partido. En las paredes laterales destacan los contrafuertes de sostén de la cúpula.

Entrando de nuevo en la Ermita nos encontramos de frente con el grandioso retablo. A modo de los Churriguera, está concebido arquitectónicamente, pues los elementos constructivos adquieren un violento resalte, de gran movimiento. Los estípites, las guirnaldas y formas vegetales cubren todo el marco, abriendo sólo el arco principal, que da paso al camarín, y tres hornacinas, dos laterales y una en el centro de la parte superior, que amparan a tres imágenes talladas de la misma madera rojiza.

La imagen de la Patrona es un maniquí para vestir, siendo talladas las manos y cara, aunque pudiera tratarse de una escultura sedente a la que la gubia ha cortado los brazos y piernas. Fue encontrada según cuenta la leyenda popular por un campesino de Trebujena mientras labraba su tierra con una yunta de bueyes dentro de una cueva en el suelo, en la cual entró una paloma, de ahí el nombre de Ntra. Señora de Palomares; esta aparición fue allá por el año de 1.444, en el pago de El Algarbe.

Hay también un Cristo de la Veracruz, tallado en madera de cedro, al que podemos fechar por su trazado y ejecución en los siglos XV o XVI y un Cristo Yaciente de la cofradía del Santo Entierro.

Otra obra destacada es la imagen de Ntra. Señora de la Soledad de gran fervor popular y que procesiona la noche del Viernes Santo siguiendo a la imagen descrita anteriormente, la del Cristo Yacente.

Las pinturas son obra de las monjas clarisas que fundaron el Monasterio de Ntra. Señora de Palomares en 1.950. El edificio fue construido en 1.757, restaurada en 1.906 y en 1994 se terminó una nueva restauración del exterior, interior y techumbre.

Ya fuera del casco urbano de la población y frente al Instituto de Bachillerato encontramos las ruinas de un antiguo molino de viento, donde se molía el grano, y del cual sólo queda la estructura, compuesta por un cilindro de estuco donde se puede adivinar el lugar en el que estaban colocadas las aspas.

Si continuamos por la carretera que nos conduce al río, a 4,5 km. de la población tenemos el cortijo de Alventus, antiguo donadío de los Duques de Medina Sidonia durante la repoblación que se realizó en el siglo XVIII. Este cortijo se utiliza actualmente para la cría, tienta y venta de reses bravas.

Ya continuando hasta el río nos encontramos con un paisaje variopinto. En Primer lugar, si miramos hacia atrás, grandes extensiones de viñedos sobre las lomas de albarizas, repartidas en pequeñas parcelas de los viticultores trebujeneros (no hay grandes propietarios), donde se cultiva la uva que, una vez transformada dará lugar al mosto que hace famosa a Trebujena.

A medida que nos acercamos al río, el paisaje se va transformando en una inmensa llanura de marismas, hasta que nuestra vista alcanza por fin toda la inmensidad del Guadalquivir y contemplamos algún que otro buque que sube hacia Sevilla o baja hacia Bonanza en Sanlúcar de Barrameda.

BODEGAS


Trebujena se encuentra situada dentro del denominado Marco de Jerez, y por tanto no podía estar ajena al cultivo característico de la zona, favorecido por la tierra, la albariza, y por supuesto del clima dulcificado por las blanduras y los vientos de Marea en el verano; así como el esmero que ponen los viticultores en el cultivo de la vid, que alcanza a veces la devoción, no correspondida a veces por las condiciones del mercado del vino.

Hay en Trebujena dos Cooperativas vitivinícolas, "Virgen de Palomares" y "Albarizas", que se encargan de la recolección y la elaboraron de los caldos.

DATOS DE INTERES
  • Provincia: label_cadiz
  • Extensión: 67 Km²
  • Habitantes: 6,911
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