Exteriores aboga por una mayor participación ciudadana para garantizar la UE
El subdirector de Asuntos Institucionales para la Unión Europea del Ministerio de Asuntos Exteriores, Camilo Villarino, abogó hoy por fomentar una mayor participación e implicación de los ciudadanos de todos los Estados Miembros para garantizar la supervivencia de la Unión
Villarino, que hoy pronunció una conferencia en el Ayuntamiento de Zaragoza con motivo de la celebración del Día de Europa, advirtió de que la Unión Europea (UE), 'como cualquier obra humana, óes potencialmente perecedera', y por ello es necesario que los ciudadanos participen de manera más activa en la 'Unin política y social'.
Para ello, Villarino, que es zaragozano y también vicepresidente del Real Instituto de Estudios Europeos (RIEE), propuso aumentar los derechos de sufragio de los ciudadanos europeos residentes en terceros países de la UE.
De esta manera, ejemplificó, un ciudadano francés residente en Zaragoza o Madrid podría tener derecho a votar en unas elecciones legislativas españolas, y no sólo en las municipales, como ocurre ahora.
Según Villarino, esta iniciativa permitiría una mayor implicación de los ciudadanos en la Unión, y ésta a su vez lograría un paso más en su integración.
Villarino subrayó que 'está en nuestras manos que la Unión no se convierta en una bonita historia como las que contamos a nuestros hijos sobre Camelot'.
La Unión Europea conmemora hoy el comienzo del proceso de integración europeo.
El 9 de mayo de 1950, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Robert Schuman, hizo en París un llamamiento a Francia y Alemania para que pusieran en común su producción de carbón y acero, lo que sentó las bases de la actual Unión Europea.
Desde entonces, la UE ha logrado una 'prosperidad social y económica sin parangón; nunca en la historia de Europa habíamos conocido una situación semejante', resaltó Villarino.
El representante del Ministerio de Exteriores y Cooperación valor que el 'conflicto bélico' haya dejado de ser 'una preocupación vital de los jóvenes', al recordar que, en el momento de la Declaración Schuman, 'el peligro de una III Guerra Mundial se cernía sobre el continente'.
Villarino habló de 'Europa como esperanza y desafío' porque el fenómeno de la globalización representa nuevos retos económicos, sociales, medioambientales, y de seguridad.
Ahondó en la necesidad de 'avanzar en un verdadero mercado interior' y en el modelo de cohesión territorial con el sistema de transferencias, a la vez que defendió el mantenimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Villarino apostó asimismo por el 'desarrollo progresivo' de la política exterior y de defensa común para garantizar la protección de los derechos humanos y la eficacia en la lucha contra el terrorismo.
'La UE debe hablar con una sola voz si quiere ser escuchada', concluyó.
Fuente: Terra

