MONACHIL
Enclavado en un fértil valle del macizo de Sierra Nevada y mirando hacia granadina se encuentra el municipio de Monachil, una población que se sitúa a tan sólo de la capital y que incluye en su Término lugares tan señalados como el pico Veleta o de Esquí de Sierra Nevada.
Su amplio territorio, 90,13 km2, está atravesado de este a oeste por el río Monachil, y presenta una morfología alargada con desniveles donde se encuentra el punto más bajo de su vega.
Tradicionalmente, Monachil ha sido un municipio predominantemente agrícola y ganadero, lo que ha condicionado que el hábitat se agrupe en las zonas bajas, evitando las condiciones estacionarias de la producción agraria en las zonas de alta montaña y los rigores climáticos de las grandes alturas .
Monachil conserva la morfología y estructura de los núcleos serranos, manteniendo las características edificatorias del núcleo tradicional, lo que otorga a este entorno una singularidad hoy perdida en la práctica totalidad de los pueblos que conforman el entorno de Granada.
En el término municipal de Monachil se localizan tres áreas urbanas: Monachil Pueblo, el Barrio de Monachil y la estación de esquí de Sierra Nevada.
El Pueblo posee un núcleo urbano distribuido en terrazas fluviales a ambas laderas del río. Su población se concentra en tres barrios: Miraflores, Barrio Alto y el Barrio de la Iglesia.La morfología del emplazamiento ha dado lugar a que las viviendas aparezcan, sobre todo en Miraflores y Barrio Alto, siguiendo las curvas de nivel del terreno, con calles pendientes y una estructura urbana muy irregular.
Esta situación ha limitado la posible expansión del núcleo urbano, por lo que la población comenzó a desplazarse a zonas más bajas, con mayores posibilidades de crecimiento y mejor comunicadas, dando lugar al nacimiento de lo que hoy en día constituye el Barrio de Monachil.
La población de Monachil se situa alrededor de las 5.765 habitantes, distribuyendose la mayor parte de la misma en el Barrio, con unos 4.500 residentes y en menor medida en el Pueblo con 1.200 vecinos. En el núcleo de Sierra Nevada hay censadas unas 300 personas.
Las expectativas que se presentan presagian un considerable aumento de la población existente en el Barrio de Monachil, con la presencia de numerosas familias jóvenes provenientes de la capital, y a un estancamiento de la del pueblo por la dificultades físicas que ofrece éste de creciemiento.
Los recursos mediambientales que posee el municipio son inmensos y de su puesta en valor y explotación sostenida depende de gran parte del desarrollo de Monachil. Más del 80% del término municipal está incluido dentro del parque natural de Sierra Nevada, y una gran parte de éste además pertenece al Parque Nacional de Sierra Nevada, lo que condiciona en gran medida su potencialidad de cara a nuevas actividades medioambientales y turísticas.
HISTORIA Y PATRIMONIO
Monachil es un precioso enclave cultural y turístico. Al iniciar la visita a nuestro municipio lo primero que nos encontramos es el popularmente llamado Barrio de Monachil,. Varios aspectos de este populoso barrio resultan esenciales para su caracterización.
En primer lugar la gran concentración de viviendas que a partir del núcleo inicial se han ido incorporando en las últimas décadas. En segundo lugar, destaca y es conocido por muchos la presencia de una serie de afamados restaurantes y merenderos, surgidos de una cocina autóctona, aunque se sirven toda clase de platos; una visita muy satisfactoria para el paladar.
También debe destacarse el convento-seminario Ntra. Sra. del Buen Consejo de los Padres Agustinos Recoletos. Este convento de agustinos recoletos contrasta claramente con su entorno inmediato, es como un remanso del tiempo detenido en su rápida evolución. Este edificio fue construido en los inicios del siglo XX, e inicialmente era una fábrica de telas.
Nuestro municipio conserva su bello, y aún casi inédito tesoro de su historia milenaria en los restos arqueológicos del Cerro de , y hasta el se remontan los orígenes de Monachil, año .C. "Cultura del Argar"; siendo la colonia argárica más occidental de Andalucía, el enclave estratégico de este poblado constituye una importante vía de comercio y comunicación. Muy importantes fueron también las estructuras defensivas que se hicieron en Monachil. Hacia el .C se levanto sobre la primera estructura una potente fortificación que presidía la vida del poblado.
La fortificación ocupaba gran parte de la meseta y quedaba abierta a través de dos puertas. Sus muros estaban construidos con piedras unidas con barro. El recinto fue reforzado mediante la construcción de muros paralelos. En el año .C. se abandono definitivamente el poblado. Hacia el año . C un nuevo poblado aparece adscrito a la "Cultura del Bronce Final del Sudeste". Monachil vuelve a cobrar vida con este nuevo asentamiento, renaciendo de sus ruinas volvió a convertirse en un enclave importante de la última parte de del Sudeste.
Se conservan numerosos fragmentos en el Museo Arqueológico.
A continuación nos encontramos con en núcleo urbano “pueblo” ubicado en la falda de Sierra Nevada, tiene dos plazas una llamada Plaza Alta frente a la Iglesia y otra la Plaza Baja en la entrada de la población, en la cual hoy en día está situado el edificio del Ayuntamiento. La obra arquitectónica más importante es sin duda la Iglesia de la Encarnación, erigida canónicamente como parroquia en 1501, época de transito a la Granada mudéjar, dicha Iglesia se construyó encima de la mezquita mayor (aljama) de las tres existentes en Monachil. Dentro de la Iglesia merece especial atención el retablo mayor ya que el mismo pertenece a lo mejor que salió de los talleres del renacimiento granadino y es considerado uno de los más importantes en nuestra provincia, datado en el siglo XVI es atribuido al taller de Pedro Machuca.
El conjunto que forman las calles Iglesia, San Antonio Abad, Tiendas, Cervantes, Casa Alta y Barranco, con sus viejos caserones encalados y refrescados con parras que trepan por sus muros dan lugar a un especial sabor.
De las mansiones señoriales de Monachil, la única que se conserva que ha sido recientemente adquirida por el Ayuntamiento es la casa del Molino edificio original del siglo XVI; la casa más antigua datada en 1450 y reconstruida después por alonso de Venegas, y una posteriormente adosada hacia 1780, propiedad de D. José Pedro Pérez Valiente. Hoy, esta casa pervive con un patio cuadrado interior, de admirable belleza, con columnas originales de granito, una hermosa fuente central y corredores abiertos en la primera planta y cerrados en la segunda. En ella hay un cuadro de la Virgen que tiene por detrás esta leyenda: “ verdadero retrato de Ntra. Sra. La Virgen de las Angustias”.
La especial calidad de las tierras de la zona para excavar cavidades ha dado lugar a la presencia de cuevas o casas-cueva, en las zonas del Tejar Viejo, las Cuevas, Miraflores, San Miguel y Cascajares donde todavía viven algunos vecinos.
FIESTAS Y TRADICONES
Monachil es un pueblo alegre que sabe como divertirse en cada momento. A ello contribuye un amplio abanico de festividades de índole religioso, como corresponde a un municipio que posee tres núcleos urbanos (Monachil pueblo, Barrio Monachil y Sierra Nevada) con características físicas, culturales, y patronales propias.
En cualquier época del año, en la que se decidan a visitarnos, casi seguro que podrán encontrarse con alguna fiesta de esta localidad, que ha sabido enriquecer la tradición con la savia nueva de la juventud, resultando de ello, un conjunto de celebraciones que ponen de manifiesto el talante abierto y acogedor de sus gentes sencillas, que le harán sentirse en sus fiestas, un monachileño más.
A tenor de esta particularidad describimos a continuación las principales fiestas populares a modo de pinceladas de lo que el pueblo de Monachil guarda de sus tradiciones y ritos populares. Pero no son las palabras el modo más exacto para describirlas, sino la propia vivencia de cada momento, la que te hace descubrir lo que el municipio de Monachil encierra en cada uno de sus rincones. Así que invitamos desde aquí a todo el mundo que quiera conocer y vivir con nosotros cada uno de estos momentos tan entrañables, a que se pasen y disfruten de la cordialidad y alegría de los vecinos de Monachil.
FESTIVIDAD SAN ANTOŃ / 17 ENERO / MONACHIL
Se celebra la onomástica del patrón de Monachil pueblo con una fiesta en clara consonancia con el carácter serrano, rural y ganadero del municipio, culminada con la degustación entre todos los asistentes de la popular Olla de San Antón.
Los orígenes de esta tradición vienen de antaño y surgen como una forma para protegerse de las condiciones climáticas desfavorables propias del mes de enero con el enriquecimiento de este plato con un rico aporte calórico. Los componentes típicos de esta olla son: arroz, habas secas, garbanzos, careta, orejas, manos de cerdo, morcilla, tocino, patas, huesos de espinazo, hinojos, acelgas, etc.
FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ 19 DE MARZO / BARRIO MONACHIL
Esta festividad se desarrolla en el Barrio de Monachil, por ser S. José el santo patrón de este núcleo. Teniendo en cuenta las peculiaridades del Barrio, con vecinos procedentes de otros lugares de la provincia de Granada, se trata de promover el ambiente festivo y acogedor que un municipio como Monachil es capaz de ofrecer a sus nuevos habitantes y a todos los visitantes que nos acompañan durante estos días.
La celebración de las fiestas patronales de San José en el Barrio de Monachil son muy antiguas, girando su conmemoración alrededor de la Iglesia de los Padres Agustinos Recoletos.
FESTIVIDAD ASUNCIÓN DE LA VIRGEN 5 AGOSTO SIERRA NEVADA
La festividad de la Virgen de las Nieves se celebra en torno a una imagen de la misma que se alza sobre un sencillo arco de lajas de pizarra (obra del escultor Francisco López Burgos), que está ubicada junto a la carretera que asciende desde los Peñones de San Francisco hasta el Veleta.
El acto principal de esta festividad consiste en una romería nocturna que va desde Pradollano hasta los Tajos de la Virgen , al pie del Veleta, pasando por Borreguiles. Se puede decir que es la Romería más alta del mundo y va acompañada de una pequeña imagen llevada a hombros por los romeros, quienes son bautizados en la zona denominada Lagunillos.
GASTRONOMÍA
La cocina monachileña conserva las tradiciones gastronómicas de Andalucía oriental; aunque sencilla en sus ingredientes, es rica en variedad de platos. El motivo común es la variada, rica y saludable dieta mediterránea, es un lugar dónde la buena mesa y el buen vino merecen mención aparte.
En el pueblo y en las cercanías, restaurantes distinguidos por las más rigurosas guías mundiales, ofrecen una cocina que innova sobre la tradición y atiende a las últimas novedades. Además, otros establecimientos de comida casera y bares de tapas completan un menú para todos los gustos. La base siempre son los productos naturales que esta tierra facilita.
Si tratáramos de hacer un menú tipo, algo para poder realizar un recorrido por la gastronomía de monachil, encontramos platos tanto de montaña como de vega, bien pudiéramos empezar tomando unas entradas de jamón serrano curado con los aires fríos de , pasaríamos a degustar las habas siendo las más famosas de Granada las que se crían en nuestras vegas.
Tradicional es, asimismo, la fama que poseen los embutidos y derivados del cerdo curados al aire de las cumbres nevadas.
Si se quiere un plato más contundente, encontramos desde las papas a lo pobre o las migas, hasta la famosa y granadina "Olla de San Antón", un rico plato transmitido de generación en generación que con motivo de la festividad del Santo Patrón y debido al clima frío que se impone durante el invierno en las cimas blancas de nuestro municipio ha propiciado este tradicional plato, que se come sólo durante un par de semanas al año. En su avío, pocas partes del cerdo se escapan: oreja, rabo, tocino, morcilla, manitas ., acompañadas con habas secas, arroz e hinojos. Manjar que nuestros visitantes no pueden dejar de probar por su cuidada elaboración y rico sabor.
Otros platos dignos de probar son el "choto al ajillo" y el "remojon". El saber hacer en los fogones y la maestría de los diferentes restaurantes y merenderos consiguen hacer de la buena mesa un punto de referencia logrando platos verdaderamente magistrales.
El buen vino que se produce con las viñas del lugar se conjuga muy bien con los platos típicos de nuestra tierra.
En el capítulo de postres, se ofrece una gran variedad y por supuesto, las cerezas. Sabroso placer lo constituyen los dulces artesanales de toda la vida: roscos de vino, y pestiños, el afamado arroz con leche, carne de membrillo, bollos y tortas de aceite de chicharrones, de manteca y rellenas de cabello de ángel.
Y para enriquecer aún más si cabe nuestra mesa el licor de endrina o pacharán, fabricado con endrinas de la sierra y cuya receta original trajeron unos frailes navarros instalados en el Convento de los Padres Agustinos de nuestro pueblo hace muchos años. No puede dejar de degustar los de cereza y uva en aguardiente.

