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HERRERA

HISTORIA


Es muy difícil poder citar una fecha concreta sobre el origen y la forma en que surgieron los pueblos que pertenecieron a la Orden Santiaguista y posteriormente al Marquesado de Estepa. Hasta ahora sólo se sabía que la fundación de la mayoría de estos pueblos había tenido lugar tras la venta de la encomienda Santiaguista a Don Adán Centurión, pero su existencia como pequeñas aldeas, a las que se les denominaba “Cortijos”, era muy posterior.

Tras la conquista por Fernando III de estas tierras, se hizo entrega de las mismas a las Ordenes Militares, para así establecer una zona fronteriza a lo largo del Reino de Granada que sirviera de defensa y fundación de lugares con personas que, mediante franquicias, se fuesen estableciendo en ellas. Sin embargo, esta fundación de lugares no fue posible en un principio, puesto que estas tierras sufrían continuadamente el acoso de los ejércitos del Reino de Granada, principalmente de los moros de Archidona y Serranía de Ronda, que eran tribus bereberes muy temidas, llevando a cabo continuadamente destrozos de las cosechas, robos de ganados y captura de prisioneros, siendo la vida imposible fuera de los recintos amurallados.

Tras la conquista de Antequera en 1410, y en especial con la toma de Archidona en 1468, nuestras tierras dejaron de ser zona fronteriza, y con ello llegó un poco de tranquilidad, permitiendo que las personas pudiesen salir y establecerse en los campos. Por lo que a partir de esta última fecha pueden datarse el origen primitivo de Herrera y demás pueblos que pertenecían a Estepa; aunque sólo pueden considerarse con población un poco estable a partir de la conquista de Granada en 1492, salvo Marinaleda y Miragenil, cuyo nacimiento fue en fechas posteriores.

En los terrenos que hoy ocupa nuestro pueblo se estableció una dehesa boyal de unas 1800 fanegas, a la que acudían personas con sus ganados, y donde se formaron cuatro o cinco huertas en el borde del arroyo que cruza nuestro pueblo, Pozo Antonio y Álamo del Campo; ya que, son éstas las primeras zonas dedicadas a la agricultura en el denominado ruedo de Herrera, y donde estas personas construirían pequeñas chozas o albergues, en lo que hoy es nuestro pueblo, para los ganados y aperos de labranza que con el tiempo dieron lugar al Cortijo de Herrera. Herrera surgió como cortijo entre el año 1511 al 1514. Un ejemplo de cómo surgió Herrera lo podemos ver en los cortijos de Las Carrizosas, donde podemos apreciar adosarse unos edificios a otros llegando a formar casi una especie de calle. Otro ejemplo lo podemos observar en la aldea La Salada, donde la agrupación de sus casas van formando una pequeña calle.

Durante muchos años, la Dehesa del Cortijo de Herrera permaneció dedicada exclusivamente al uso del ganado, hasta que con la venta a D. Adán Centurión hay un espectacular aumento de población en todo el Estado de Estepa, cuyo hecho no hay que atribuirlo porque pasara a manos privadas, sino porque la paz hizo posible la roturación de tierras que antes habían sido de peligrosa ocupación, así como el asentamiento de personas venidas de fuera. En nuestro pueblo, según los archivos de protocolos de Estepa, se comienza a roturar pequeñas extensiones de tierra por la periferia de la Dehesa y sus arrendatarios van usurpando, poco a poco, parte de sus terrenos.

Hasta el año 1610, fecha que coincide con la definitiva expulsión de los moriscos del Reino de Granada, los documentos referentes a nuestro pueblo son muy escasos, aumentando éstos, especialmente entre los años 1610 y 1630. Entre estas dos fechas se asientan definitivamente en Herrera un grupo de labradores y ganaderos. Caracterizándose la población del Cortijo de Herrera, anterior a estas fechas, por su movilidad, yendo de un sitio a otro en busca de trabajo. Este grupo de vecinos de Estepa que se asientan en estos años forman lo que hoy es la calle Puente.

Coincidiendo con la expulsión de los moriscos todos los lugares del término de Estepa crecen en población. Hecho que podemos comprobar en el repartimiento del servicio ordinario (impuesto para gastos de guerra) de estos lugares en el año 1611.

En todos los documentos de estas fechas, a nuestro pueblo se le nombra siempre como el Cortijo o Partido de Herrera, hasta que en el año 1631 hay un gran aumento de documentos referentes al mismo y nos aparece como la Puebla de Herrera. Aquí es donde esta la importancia de nuestro pueblo en la historia de España, pues, en este año, según las escrituraciones de ese año y siguientes, el Consejo de la Villa de Estepa decide parcelar en suertes y trances, la mayoría de tres a seis y algunas de ocho fanegas, las dos terceras partes de la Dehesa del Cortijo de Herrera, y su arrendamiento mediante censo enfitéutico, favoreciendo de esta forma que nuestro término estuviese compuesto por pequeños minifundios que han llegado hasta nuestros días. La parte de la Dehesa del Cortijo de herrera que se comenzó a arrendar, era la zona comprendida entre Herrera, Cerro Chirino, Pozo Antonio, laderas del Cerro gordo y zona del Cerro de Martos. El motivo de esta venta era hacer un donativo del Estado de Estepa al Rey Felipe IV, cosa que se lleva a efecto en el año 1634, para costear la guerra que se preparaba contra Portugal y Cataluña.

En el legajo 334 del Archivo de Protocolos de Estepa del año 1636 todavía figuran contratos de arrendamiento entre el Consejo de Estepa y algunos vecinos de Estepa, siendo uno de los últimos el de Juan Muñoz de Estepa, que arrienda la octava suerte del tercer trance de la Dehesa de Herrera. En el mismo legajo hay otros contratos similares referentes a la Dehesa de las Carrizosas y Alhonoz, efectuados a resultas de la decisión del Consejo de la Villa de Estepa de donar al Rey 5000 ducados “para guerras y otros efectos”. En 1641, con motivo de la guerra con Portugal y Cataluña, el Estado de Estepa ayuda al Rey con un nuevo donativo de 600 ducados, y después, en diferentes ocasiones, con hombres y dinero.

Como vemos por estos datos, la fundación de Herrera como pueblo se produce en 1631 como consecuencia de querer obtener el Consejo de Estepa para continuas guerras en las que se encontraba metida España en esos años y los apremiantes socorros que pedía el Rey Felipe IV para el sostenimiento de estas guerras, llevándose a cabo en Herrera una repoblación con vecinos de Estepa y algunas familias oriundas del Reino de Portugal, Reino de León y gallegos, que son los que dan lugar a que se forme la calle de los Labradores, según se ha podido comprobar con las numerosas escrituraciones de estos años, aunque a partir de 1634 comienzan a venir a Herrera algunos vecinos de los pueblos de nuestro alrededor. Posteriormente, entre los años 1700 y 1750, se observa en Herrera una fuerte inmigración de vecinos de Marinaleda.

La forma de arrendamiento de la Dehesa del Cortijo de Herrera, denominada “censo enfitéutico”, era cosa extraña fuera del Reino de Castilla, siendo en estas tierras lo más usual la venta real; sin embargo, se llevó a cabo en algunas zonas aisladas como ocurrió en Herrera, y ello era ventajoso para el arrendamiento, pues, éste se convertía prácticamente en dueño de los terrenos con el pago de un tributo anual, que bien podía ser en dinero o en especies de trigo o cebada; pudiendo pasar este tipo de arrendamiento de padres a hijos y sucesores y pudiéndose practicar el subarriendo e incluso la venta de este contrato.

De la misma forma también se llevó a cabo en nuestro pueblo la parcelación de solares para poder construir casas para vivienda, mediante un contrato denominado “Tributo de Gallina”, por medio del cual, su propietario tenía que pagar anualmente y a perpetuidad, al Marqués de Estepa, una gallina o en su defecto un valor en reales, quedando por este método el inquilino y sucesores como dueño de la vivienda con la condición de que ésta estuviese terminada antes de tres años. Estas gallinas, a su vez, eran enviadas a la Corte de Madrid, en concepto de otros pagos que tenía que realizar el Estado de Estepa al Rey de España.


FIESTAS EN HERRERA


  • Cabalgata de los Reyes  Magos    

Como en cualquier otra localidad española,  y en lo relacionado a la primera fiesta del año, Herrera vive con intensidad la Cabalgata de los Reyes Magos. Carrozas engalanadas para la ocasión, Majorettes, Banda de Música, Cabezudos y la compañía de los/as herrereños/as por todo el itinerario, hasta la llegada al Ayuntamiento donde Sus Majestades reparten regalos, caramelos y alegría.

  • Carnaval

La Concejalía de Festejos tiene muy en cuenta la proximidad de la Semana Santa, para fijar la fecha de un acontecimiento como es el Carnaval. Según cuentan los mayores, este pueblo de la provincia de Sevilla siempre ha vivido de una manera especial la fiesta de Carnaval, aunque hubo unos años en los que esta actividad llegó a perder interés. Por ese motivo, las personas responsables de Cultura y Festejos, decidieron volcarse un poco más con esta fiesta, mejorando los premios y la organización.  El amplio itinerario permite que todas las personas que participan luzcan sus disfraces, bajo la atenta mirada de los/as herrereños/as  que se concentran en las aceras, balcones y ventanas. En la misma puerta del Ayuntamiento se instala una improvisada pasarela por donde desfilan los/as participantes.   Finaliza esta jornada con un multitudinario baile al que asisten la mayor parte de los habitantes de Herrera.

La “Estudiantina” en Herrera llegó a tener uno de los mayores atractivos de estas fiestas, hasta tres grupos de herrereños se formaban para interpretar temas relacionados con esta  localidad o de actualidad nacional, utilizando composiciones musicales muy conocidas. Sin embargo,  esta tradición de muchos años, ha desaparecido. Los más jóvenes no se sienten atraídos, aunque desde la Delegación de Cultura y Festejos se intenta  recuperar esta tradición.

  • San Marcos

El día 25 de Abril, es Fiesta Local en Herrera. Día en el que los habitantes de esta localidad se trasladan a diferentes puntos para disfrutar de una jornada campestre.

Es momento de salmorejo, tortillas, paella y un sinfín de manjares culinarios que todos degustaran.

Aunque pueda parecer extraño, siendo Fiesta Local en honor a San Marcos, dicho día no procesiona ninguna imagen alusiva a dicho Santo.

“Atar el Diablo”, tradición que consiste en unir dos “jaramagos” y que simboliza la expulsión de todo mal, es el último acto que se lleva a cabo en este día.

  • Semana Santa

La principal fiesta cristiana es la Semana Santa, un acontecimiento religioso, donde encontramos excelentes manifestaciones de las bellas artes como arquitectura, escultura pintura, música, todo ello unido a producciones artesanales como la orfebrería, el bordado, el exorno floral  y la cerería, sin dejar atrás los cohetes anunciadores de estas fiestas.
    
Sin duda alguna, la Vida, Pasión y Muerte de Jesús, impulsa el significado y el sentir cofrade de la Semana Santa herrereña.
          
Herrera tiene marcadas a hierro y fuego las características de los pueblos andaluces. Herrera vive los preámbulos de la Semana Santa entre alegrías y oración. Es tiempo de quinarios y novenas. La gente acude a la Iglesia de forma masiva, el olor a incienso va impregnando el ambiente.

Ensayos de costaleros, corporaciones, tambores y cornetas. Como tradición, también debemos destacar lo que los herrereños llaman “cuarteles”, lugar de encuentro de las Hermandades, familiares y amigos. Sus puertas se abren el primer día de Cuaresma. Como en otras fiestas, la gastronomía juega un papel importante, respetando en este caso concreto las vigilias correspondientes.  A diferencia de otros pueblos andaluces, en Herrera, las mujeres también tienen acceso a estos “cuarteles”, conocidos en otros pueblos como “grupos”, “sociedad”, etc..
 
Domingo de Ramos: 
    
El Pórtico de la Iglesia de Santiago El Mayor, se abre el Domingo de Ramos por la mañana  para anunciar el comienzo de la Semana Santa herrereña.
       
El Paso de Ntro. Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén, procesiona acompañado del Párroco de la localidad,  Hermanos de dicha imagen, Autoridades y    representantes de las  diferentes Hermandades y Corporaciones.  
        
Este día los balcones de las casas se adornan con  mantones de manila y palmas.
         
Miércoles Santo:
         
Los Hermanos/as del Cristo Crucificado proceden al “Descendimiento” de dicha imagen, para ser llevada en procesión,  el rezo y la complicidad del silencio de todas las personas fieles a esta tradición ponen de manifiesto el Vía Crucis.
         
Jueves Santo:
      
Los Actos Sagrados que se conmemoran el Jueves Santo empiezan en plena tarde con la celebración de los Santos Oficios en la Parroquia de Santiago El Mayor.
      
Cuando da comienzo la Santa Misa, las personas que representan a los doce Apóstoles se acercan al Altar dispuestos a celebrar la última Cena de Cristo durante la Fiesta de Pascua, el primer día de los ázimos. Otro momento singular de la Semana Santa herrereña, se lleva a cabo cuando el Párroco se dispone a lavarle los pies a los Apóstoles (lavatorio), recordando a Cristo. Al llegar el turno de Judas Iscariote, el traidor, saldrá de la Iglesia corriendo despavorido e irá al encuentro de una centuria romana para finalizar su perfidia.
     
El recorrido procesional de este día lo hará Judas acompañando a los romanos.
    
Finalizados los Santos Oficios  habrá que esperar la llegada de cuantas personas van a participar en este desfile procesional.  Rinden culto público tres hermandades: Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús Nazareno, y San Juan;  y cuatro Corporaciones: Romanos, Apóstoles, Defensores del Templo y Profetas, custodiadas por una multitud de fieles.

Al caer la tarde, llega la procesión a la plaza del pueblo donde se representará otro pasaje de la Pasión: El Prendimiento. Participan en la escenificación La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Corporación de los Romanos, acompañados por Judas. Narrado por un representante de la Iglesia, se simboliza el momento cumbre de la traición de Judas, cuando éste, con las treinta monedas de plata en la mano, irrumpe en el Huerto de Getsemaní, donde oraba Jesús a su Padre, acompañado por la centuria romana para que lo apresen.
   
Sólo la espada de Pedro intentará impedir lo inevitable: el apresamiento y la posterior flagelación y muerte de Cristo. A partir de ese momento los romanos acompañarán a Jesús el resto del recorrido por las calles de Herrera.

Viernes Santo:
    
La procesión más larga, y en la que más Hermandades y Corporaciones participan es, sin duda alguna, la del Viernes Santo. Los pasajes de la Pasión se representan en medio de una multitud de fieles y curiosos, que se acercan  a la Plaza de España para ver in situ todo lo que allí acontece.
    
Desde antaño, se viene celebrando en Herrera un pasaje de la Pasión que atrae a mayores y niños: “El sacrificio teórico de un carnero”.  Este acto nos viene a recordar el momento en que el Señor detuvo el sacrificio de Isaac, poniendo al alcance de Abraam un carnero para que lo sacrificase en lugar de su hijo. El carnero acompañará a Isaac el resto del recorrido procesional.
     
Al finalizar el pasaje anteriormente citado, se lleva a cabo el popular “Cruce de Lanzas”. Intervienen las Hermandades de la Virgen de los Dolores, San Juan y Jesús Nazareno,  además de la Corporación de los Romanos y un Ángel.  Este momento tan señalado de la Semana Santa, escenifica el desesperado intento de una madre por acercarse a su hijo herido que camina con una cruz a sus espaldas, escupido, apedreado y abucheado por una muchedumbre enloquecida. Lo intentará varias veces, pero los romanos le cierran el paso con sus lanzas. Será Juan el que consiga acercarse a su maestro para darle aliento. Una niña que representa a un Ángel se abre paso entre los romanos, a partir de entonces, María puede acercarse a su maltratado hijo para consolarlo.
     
Además de esta escenificación, también se representan las tres caídas. En definitiva un día  triste en su contenido,  pero cargado de sentimiento y creencia.
     
Procesionan las Hermandades de Jesús Nazareno, San Juan, Nuestra Sra. de los Dolores, y las Corporaciones de: Los Romanos, Los Profetas, Defensores del Templo, Penitentes de la Virgen, Los Apóstoles y  Las Marías.

Sábado de Gloria:
     
De los actos celebrados,  este día y tras la tristeza en el alma de los creyentes, el cielo de Herrera se viste de luto. Procesión silenciosa y taciturna. Sólo las velas de los fieles iluminan la oscuridad de las calles del pueblo,  autoridades civiles y militares, y un numeroso grupo de mujeres vistiendo de luto, cubriendo su pelo con mantillas de tonalidad oscura. Los romanos con sus tambores roncos, en señal de duelo, escoltan al Santo Sepulcro hasta su enterramiento.
   
El Paso del Cristo Crucificado, acompañado por sus nazarenos que visten túnica y antifaz morados y capa blanca, también procesiona este día. Son varias las personas que hacen Penitencia a este Cristo Crucificado.  El Paso asemeja un calvario con respiraderos tallados en madera.
   
Domingo de Resurrección:
    
La Semana Santa herrereña se acerca a su fin. A los herrereños sólo nos queda acompañar jubilosos al Santísimo Cristo Resucitado en su recorrido matinal por las calles del pueblo.
   
Preceden a la imagen del Cristo una representación de todas las Hermandades y Corporaciones que han desfilado en las procesiones de estos días.

  • Romeria

El segundo Domingo del mes de Mayo, se celebra la Romería en honor de Ntra. Señora  del Rosario de Fátima. Desde primeras horas de la mañana un centenar de carrozas conducidas hasta la plaza de España y engalanadas para la ocasión se concentran en la plaza del pueblo, donde se rezará el Rosario y posteriormente una Misa Rociera a la que acuden prácticamente la totalidad del vecindario.
  
Una vez finalizada la Misa Rociera, la carroza donde previamente se ha colocado la imagen de Ntra. Señora del Rosario de Fátima, comienza su andadura hasta el recinto de "Las Carrizosas", lugar éste donde se concentran unas seis mil personas.
  
Cientos de personas hacen el camino andando,  otros/as subidos/as en las carrozas remolcadas por tractores, carruajes tirados por caballos,  sin olvidar,  a los caballistas y amazonas  que escoltan  a cuantas personas peregrinan hacía el terreno anteriormente citado.

También los hay que se acercan con su vehículo particular cargados de manjares para una larga jornada campestre.
 
La llegada de la Virgen al recinto se anuncia a través del repique de las campanas de una Ermita que se construyó años atrás para esta ocasión.

Cante, baile, tertulias y una variada muestra de gastronomía: salmorejo majao (elaborado de forma tradicional), otros platos como el  picadillo, la paella o las parrilladas satisfacen a todos los presentes.

  • Verano cultural

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Herrera, durante todo el mes de Julio, presenta el cartel para el Verano Cultural: actuaciones musicales, representaciones teatrales, exposiciones, espectáculos para los niños, etc. .

  • Velada de San Juan

Se celebra el penúltimo fin de semana de Junio (viernes, sábado y domingo) intentando hacer coincidir, si es posible, el día de San Juan con alguno de éstos.

El Parque Municipal de “Luis de la Señá María” esta considerado como uno de los mejores recintos feriales de los alrededores. Su arboleda, jardines y calles de albero consiguen atraer al público asistente.    

La “Velá de San Juan”, antiguamente se celebraba en la plaza del pueblo, con la sola ubicación de una caseta, además de varias atracciones.

Casetas públicas y particulares acogen al pueblo herrereño que disfruta con entusiasmo de su “Velá de San Juan”.

Carruajes, caballos, atracciones y actuaciones en la Caseta Municipal ponen la nota festiva de esta Velada. 

  • Feria

El final de la Feria se hace coincidir siempre con el segundo domingo del mes de Agosto. Iniciándose, por tanto, el miércoles de dicha semana.

El cartel anunciador del festival flamenco “Pedro de la Timotea” anuncia el primer día de feria, primeras figuras del cante y el baile se dan cita en esta localidad.

Considerada por todos aquellos que han tenido la oportunidad de visitarla  como una de la de más prestigio de la Comarca, a la que acuden todos aquellos herrereños que tuvieron que emigrar y por ninguna causa quieren perderse la Feria de su pueblo natal.

El Parque Municipal, un recinto que posee una frondosa arboleda, jardines y calles de albero, invita al lucimiento de cualquier acontecimiento. Más de sesenta casetas, entre particulares y públicas, se instalan para la celebración de la Feria herrereña.

El calor reinante durante el mediodía no supone contratiempo alguno para acercarse a la feria y disfrutar del ambiente.

Un buen salmorejo elaborado a mano, el típico tapeo, antesala de una suculenta comida, proporcionan a los presentes la satisfacción de disfrutar de la Feria.
     
Con el transcurrir de los años, la Feria de mediodía está ganando en esplendor. Dicen los que la viven con más intensidad que el ambiente es totalmente distinto: carrera de cintas a caballo, tertulia, elaboración de una buena comida: por ejemplo un buen salmorejo elaborado a mano, con productos de la tierra, entre ellos el aceite puro de oliva, visita a las casetas donde se comparte el vino de la tierra , incluso la despreocupación de no tener en cuenta el vestuario para esta ocasión, después de comer, cantar y bailar, una cita con el deporte, el Trofeo de Fútbol Villa de Herrera nos lleva al Campo Municipal de Deportes para animar a nuestro equipo. Hay quién  prefiere disfrutar de un espectáculo de doma vaquera celebrado éste en un recinto colindante al de la feria. 

Caballistas, amazonas y coches de caballos, engalanados para la ocasión, pasean por la calle principal del recinto ferial, dando un mayor lucimiento  a la Feria durante el mediodía.

Llegada la noche,  la buena temperatura invita al paseo, a comprar en los puestos que se han ubicado con tal motivo, a pasearnos en las diferentes atracciones, todo esto antes de volver a adentrarnos en la magia de la Feria herrereña.

Las actuaciones de primera línea consiguen que tanto los herrereños como las personas venidas de pueblos colindantes acudan a la Caseta Municipal.
        
Los jóvenes herrereños se sienten orgullosos de su Feria, la caseta que la Delegación de Juventud ubicó para ellos, y así poder  compartir su tiempo de ocio  entre esta caseta y la Municipal, consigue que  hasta primeras horas de la mañana siguiente las dos casetas se conviertan  en un  hervidero de gentes venidas de todas partes

 Después de la cena, y muchas horas de baile, los herrereños se trasladan a uno de los chiringuitos donde poder tomar un buen chocolate acompañado de una rueda de “jeringos” para reponer fuerzas.

Para terminar, el Domingo, como en todas las ferias, un juego de fuegos artificiales ilumina el cielo herrereño anunciando el final de la misma.

  • Festival de Teatro "MARTÍN ARJONA"
A finales de cada año se representan cerca de 30 obras teatrales del panorama nacional.

  • “Plaza de la salud”

Se lleva a cabo sobre le mes de Abril, siendo una actividad abierta a los ciudadanos. Las actividades que se ofrecen van dirigidos tanto a personas mayores como a jóvenes, intentando tocar todos los años los asuntos de interés general existentes y alguno determinado (empleo, formación, salud, etc).

GASTRONOMÍA


La localidad presenta como gastronomía típica:
  • "Salmorejo del campo"  (Pan, Aceite, Ajo, Vinagre, Tomate, Huevo, Pimiento, Atún).
  • "Olla con Pringá" (Garbanzos, Habichuelas verdes, Pimienta, Chorizo, Morcilla, Tocino, Carne).
  • “Ochios”


DATOS DE INTERES
  • Provincia: label_sevilla
  • Extensión: 53 Km²
  • Habitantes: 6,302
plan avanza