ARCHIDONA
Visitas Destacadas: plaza Ochavada, convento de las Mínimas, iglesia de la Victoria, edificio de la Cilla, ermita de Nuestra Señora de Gracia, ermita de San Antonio, ermita del Nazareno, iglesia de Santa Ana. Convento de Santo Domingo, ruinas del castillo medieval
Situación Geográfica: al noreste de la provincia de Málaga, en la comarca de Antequera y limitando con la provincia de Granada. El núcleo urbano está a 50 kilómetros de Málaga capital, a 20 de Antequera y a 716 metros de altitud sobre el nivel del mar. La precipitación media anual se acerca a los 600 l/m2 y la temperatura media es de 15º C
Información Turística: Ayuntamiento, Paseo de la Victoria, 1 (29300). Tlf: 952 714 480; Fax: 952 714 165. Oficina de Turismo, plaza Ochavada, 2. Tlf: 952 716 479
La decisión de elegir un lugar estratégico para fundar un pueblo, tan habitual en las antiguas civilizaciones, queda refrendada de una manera harto elocuente en el caso de Archidona, cuyo casco urbano fue perfilándose al resguardo del Pico del Conjuro (1.012 metros) y de las sierras de Gracia y de las Grajas, de alturas superiores a los 900 metros. Además de por su ubicación a modo de atayala, desde la que se domina un amplio territorio, la localidad se benefició –y también sufrió las consecuencias- de su enclave por hallarse en el paso natural que une las ciudades de Granada y Sevilla.
En varias cuevas de la Sierra del Conjuro han sido hallados vestigios de la presencia del hombre prehistórico en la zona, pero fueron los fenicios quienes, ya organizados en sociedad, se asentaron en estas tierras, iniciaron la construcción de las murallas de la ciudad –en las que hay posteriores añadidos cartagineses, romanos y árabes- y los que le dieron el nombre de Ascua, denominación que los romanos cambiaron por la de Arx Domina y los árabes la derivaron en Medina Arxiduna.
Desde la expulsión de los cartagineses, Archidona perteneció a la Bética y vivió un período de fuerte expansión, una época de bonanza que acabó con la invasión germánica. Con la llegada de los árabes la villa inicia una recuperación que la haría posicionarse como una de las más importantes ciudades andaluzas durante la primera etapa islámica, cuando llegó a convertirse en la capital de lo que hoy es la provincia de Málaga.
Durante la sublevación encabezada por Omar Ben Hafsun a finales del siglo IX y principios del X, Archidona vivió unos años confusos, hasta que en el año 907 el emir Abd Allah la conquistó, y ya bajo el califato de Córdoba llegaron nuevamente años de prosperidad con el impulso de la agricultura y el comercio. Cabe destacar que fue en Archidona donde en el año 756 tuvo lugar la coronación de Abd al-Rahman I, único superviviente de la dinastía Omeya, como primer emir independiente de Damasco. Pero repartido el poder musulmán en los reinos de taifas, que produjo numerosos enfrentamientos, la penuria y el abandono se adueñaron de estas tierras una vez más, hasta que en 1238 pasaron a depender del reino nazarí de Granada.
Tras un período de relativa calma vino el asentamiento político y el relanzamiento económico de la zona, que duró hasta los primeros escarceos de las tropas cristinas, las cuales, imparables, preparaban la conquista de Granada previa rendición de los territorios aledaños. A partir de la caída de Antequera (1410), Archidona aún tardaría medio siglo en pasar a manos cristianas, hecho que, finalmente, ocurrió el 28 de julio de 1462. A finales del siglo XV y principios del XVI, la ciudad empieza a configurar el modelo urbanístico que, con escasas modificaciones, conocemos hoy.
Cómo Llegar
La carretera N-331 (A-45) conduce directamente desde Málaga hasta la A-92, que es la vía que hay que seguir (dirección Granada) para llegar al desvío de la A-6200, que desemboca en Archidona.
HISTORIA
1. Prehistoria
¿A cuándo se remontan los primeros pobladores de las tierras de Archidona?
Los testimonios materiales más antiguos corresponden a una serie de útiles de piedra tallada adscribibles al Paleolítico Inferior y procedentes de las riberas del río Guadalhorce, en la pedanía archidonesa de Huertas del Río, entre ellos un chopping-tool conservado en el Museo de Málaga. Este primer horizonte cultural en la Península Ibérica parece haberse iniciado hace aproximadamente unos 900.000 años, con la denominada Cultura de los Cantos Tallados, finalizando hace unos 200.000 años. Protagonistas de esta fase pudieron ser, por ejemplo, el Homo Erectus y el Homo Antecessor, sin que tengamos datos para precisar quién pudo habitar o recorrer las tierras archidonesas.
Del posterior Paleolítico Medio se cuenta en Archidona con el importante yacimiento de la Cueva de las Grajas, en la sierra que configura la Hoya de Archidona, uno de los pocos de este periodo conocidos en la Península Ibérica. La ocupación de este lugar, probablemente no permanente, estaría sujeta a las vicisitudes de grupos de cazadores-recolectores, posiblemente Neandertales (Homo Sapiens Fossilis). La Cueva de las Grajas ha aportado una abundante industria de piedra tallada relacionada con la denominada Cultura Musteriense y también útiles de hueso, restos materiales que tendrían entre 150.000 y 30.000 años de antigüedad. Asimismo, se ha relacionado con este periodo la industria lítica, de piedra tallada, encontrada en el paraje al aire libre de Sartén Rota.
Tras el Paleolítico, el periodo Neolítico supuso una auténtica revolución en los modos de vida, como consecuencia de la adopción de una economía productora (agricultura y ganadería) como fuente de recursos. En la Península Ibérica, esta nueva fase comenzaría aproximadamente hace unos ocho mil años, iniciándose una secuencia que alcanzaría hasta comienzos del primer milenio antes de Cristo, en la cual al Neolítico sucederían las primeras Edades de los Metales. Durante esta secuencia temporal y cultural los grupos humanos se van sedentarizando, se hacen más amplios y va creciendo la complejidad de sus asentamientos. Archidona aporta testimonios arqueológicos de diversa naturaleza correspondientes a alguna de estas fases de la Prehistoria.
En el término municipal archidonés es frecuente el hallazgo de útiles de piedra pulimentada, técnica introducida en el Neolítico y que perdura aún tras la introducción de la metalurgia en el periodo Calcolítico. Las piezas documentadas responden a los característicos tipos de hachas, azuelas, afiladeras y piedras de moler, habiéndose recogido en superficie en lugares como el Cerro del Condestable, entorno de Las Grajas, Los Cambullones, etc? También se han documentado en el entorno de la Cueva-abrigo de Sopalmito algunos fragmentos de cerámica, hecha a mano, de muy probable filiación prehistórica, probablemente neolítica o calcolítica.
Asimismo, se han descubierto una serie de tumbas del tipo conocido como Cueva Artificial, atribuidas al horizonte cultural denominado Bronce Hispánico I. Los casos conocidos se localizan en La Samiaja, San Vicente, Las Montoras y en el entorno de la Cueva de las Grajas, mencionándose también su existencia en el paraje de Peñas Prietas. Estructuralmente son cuevas excavadas en el terreno, de forma ligeramente ovoide, con el suelo sensiblemente plano y una entrada lateral cerrada por una laja de piedra perfectamente encajada y acuñada. Del ajuar de estos enterramientos se han podido documentar tan sólo algunas hojas-cuchillo de sílex tallado y una azuela votiva de piedra pulimentada.
2. Protohistoria
En el curso del primer milenio antes de Cristo gentes de diverso origen arribaron a la Península Ibérica, relacionándose con sus pueblos, comerciando con ellos e influyendo en su cultura. Así, Fenicios y Griegos llegaron por el Mediterráneo y por los Pirineos fueron penetrando Pueblos Indoeuropeos. Estas relaciones permitieron, por ejemplo, la introducción de avances técnicos tales como la cerámica a torno y la metalurgia del hierro. Hacia el siglo VI antes de Cristo empezaría a definirse la Cultura Ibera, que perduraría hasta época romana, a la que pertenecerían pueblos como los turdetanos, edetanos, etc. En el año 237 a.C. la norteafricana Cartago, una de las potencias del Mediterráneo, extendió su dominio a parte del territorio hispano.
Por lo que respecta al actual término municipal de Archidona se adscriben a esta fase de la Historia una serie de recintos fortificados estratégicamente situados para el control de las tierras y de las vías de comunicación. De ello serían testimonio los restos de arquitectura defensiva detectados en lugares como La Hoya, Las Capacheras y Cortijo Catalán, habiéndose llegado a precisar el trazado amurallado de los dos primeros. Testimonio de la cultura material de esta época son, por ejemplo, los fragmentos de ánfora de tipo ibero-púnico hallados en La Hoya y Cortijo Catalán y la mención del hallazgo de monedas hispano-cartaginesas en el recinto fortificado de Las Capacheras. Por lo que respecta a la toponimia, según J.H.Xavarino, el nombre de ARCHIDONA derivaría de la expresión prerromana ARRI-EXI-DUN-A, traduciéndose como "La que tiene cerco de piedra".
3. Roma
Entre el 218 y el 205 a.C. la Península Ibérica sería escenario de la guerra entre Cartago y Roma (Segunda Guerra Púnica), cuyo desenlace supuso la plena incorporación de Hispania al Mundo Romano.
Algunos autores han interpretado el vocablo ARCHIDONA como una derivación de la expresión latina ARCIS DOMINA, pero no hay constancia de su uso en época romana. Son los restos arqueológicos los que permiten documentar la presencia romana en estas tierras, las cuales pudieron corresponder a la demarcación jurídica del Conventus Astigitanus, perteneciente a la Provincia Bética.
Así por ejemplo: en La Alcaidía parece definirse una "villa" (hacienda) romana de gran importancia y en La Camila se baraja el posible emplazamiento de la ciudad de Ulisi. De este último yacimiento proceden dos de las piezas más significativas conservadas de esta época: un pedestal con epígrafe de Lucius Vibius Fetialis, aludiendo a un templo de Hércules prometido a la República de Oscua (expuesto en el Museo Municipal de Archidona) y un pedestal dedicado por la República Ulisitana a Julia Augusta, esposa del emperador Lucio Septimio Severo (conservado en el Museo de Málaga). Además se han descubierto inscripciones funerarias (actualmente en paradero desconocido) en lugares del término municipal como La Venta Nueva (epígrafe de Faventinus) y Cortijo de Marialdana (epígrafe de Pollentina).
Recintos fortificados como los de Cortijo Catalán y Las Capacheras se mantendrían posiblemente como enclaves estratégicos en altura para el control del territorio. Otros puntos donde se han hallado restos romanos son: Huerta del Conde, Cortijo de Samiaja, La Saucedilla, Cortijo Salazar, etc. También hay testimonios del hallazgo de monedas y cerámicas romanas en el propio Cerro de Gracia, además de considerarse de dicha época algunos restos de sillares de la fortificación árabe y las columnas reutilizadas en la mezquita.
Respecto a la red viaria que pudo atravesar las tierras de Archidona en época romana se asumen dos vías principales: el tramo que iría del Puerto de la Fresneda a Salinas, de la vía posiblemente utilizada en la antigüedad en el transporte de minerales desde la zona minera de Cástulo al puerto de Malaca (Málaga); la vía que comunicaba Antikaria (Antequera) con Iliberris (Granada). Testimonio arqueológicos de esta red viaria se consideran los dos miliarios de los que se tiene constancia: Un miliario hallado en la zona de Archidona, de época del emperador Maximino II (235-238 a.C.) (IMP.CAE(S) / IVLIVS VERVS / MAXIMINVS PIVS.), actualmente en paradero desconocido; el miliario de la Fuente del Fresno, de época del emperador Galerio (s.IV d.C.) (IMP.CAES / VAL.CAL / MAXIMI / ANVS), hoy en el Museo Municipal de Archidona.
4. Al Andalus
El año 711 los árabes cruzan el Estrecho de Gibraltar y se imponen al reino hispano-visigodo, consolidando su conquista y convirtiéndose en AL-ANDALUS el territorio peninsular sujeto al poder musulmán. Por lo que respecta a Archidona, la ARSIDUNA árabe, la conquista de la comarca de RAYYA (zona de Málaga) se produciría entre los años 711 y 713. Ya hacia mediados del siglo VIII tendría lugar en algún punto de su territorio el asentamiento de un contingente militar sirio (yund), cuyos miembros procedían de la región del río Jordán. En el siglo IX Archidona se vería implicada en la revuelta de Umar Ibn Hafsun, movimiento que aglutinaba el descontento mozárabe y muladí contra el emir cordobés, atribuyéndose a este momento la ocupación de la altura del Cerro del Conjuro. En época del Califato de Córdoba, Archidona ostentó la capitalidad de la Cora (provincia) de Rayya, hasta que en el siglo XI ésta pasó a la ciudad de Málaga. Por dicho motivo, habría sido conocida también como Madina Raya. Con los Reinos Taifas, Archidona quedaría vinculada primero a la Taifa Hammudí de Málaga y luego a la Taifa Zirí de Granada. Tras un periodo de cierta decadencia y despoblación, se recuperaría en parte en época almohade. En el siglo XIII pasó a depender del nuevo Reino de Granada, siendo sus murallas reconstruidas por Alhamar, fundador de la Dinastía Nazarí, la cual aglutinó los restos del territorio andalusí entre 1232 y 1492.
¿Qué testimonios materiales han quedado de esta época?
Destaca visualmente el recinto fortificado del Cerro de Gracia, del que se conservan un cinturón de muralla hacia media ladera y los restos del castillo que ocupa la atalaya, no descartándose que existiera otra muralla en la parte baja, a la altura de algunas de las calles altas de la actual ciudad. En la estructura defensiva se abrían las denominadas Puerta de la Ciudad y Puerta del Sol, torres de acceso en recodo. En el recinto de la fortaleza se conserva además un aljibe, con bóveda de medio cañón dotada de una abertura para el abastecimiento con agua de lluvia.
En dicho conjunto se conserva buena parte de la estructura de una mezquita árabe, la única conservada en la provincia de Málaga de época andalusí, cuyos restos forman parte de la arquitectura del posterior templo cristiano, actual Santuario de la Virgen de Gracia. Restos de muros irregulares detectados en el subsuelo han sido hipotéticamente relacionados con un periodo altomedieval bajo posible dominio bizantino. La Mezquita, atribuida al siglo IX tendría una Sala de Oración de cinco naves, separadas por arcos de herradura muy arcaicos encuadrados por sencillos alfices. Dichos arcos descargan sobre columnas gruesas rematadas por toscos cimacios, cuyos fustes parecen ser elementos reaprovechados procedentes de algún edificio tardorromano. El muro de fondo de la mezquita (Quibla) no ha conservado el primitivo nicho del Mirhab árabe, aunque su ubicación pudiera estar relacionado con una hornacina moldurada que hoy ocupa su teórico emplazamiento. La cubierta del recinto muestra actualmente armaduras de madera rehechas. El Alminar o Minarete conserva parte de la estructura árabe, siendo su remate en chapitel una incorporación del siglo pasado que vino a sustituir una antigua terminación aterrazada.
Un importante acontecimiento histórico acaecido en Archidona está relacionado con la figura de Abd er-Rahman I, primer emir independiente de Al Andalus. Abd ul-Mutarrif Abd er-Rahman ben Mohavia al Dajil (731-788), nieto del califa de Damasco Hixem, llegó a la Peninsula Ibérica huyendo de la persecución de la Dinastía Abasí contra los Omeyas, desembarcando en Almuñecar (Granada) en el año 755. Según la Crónica de Ibn al-Quitiyya (o Abenalcotía el Cordobés), historiador del siglo X, el jefe de los árabes de la región de Rayya, Chidar, promovió la proclamación de Abd er-Rahaman como príncipe reinante, acaeciendo ello en la Mosala de Archidona. Esto habría acontecido en el año 756.
Como testimonios de la cultura material de esta época, el Museo Municipal de Archidona conserva y expone fragmentos de cerámica de época árabe de diverso tipo: cerámica estampillada (vidriada o no), cerámica vidriada lisa, cerámica de cuerda seca.
A la Archidona árabe y específicamente a una filiación mozárabe se ha asociado el Conjunto Rupestre conservado en uno de los laterales de la Plaza Ochavada y enmascarado por la arquitectura de ésta, cuyo recinto acoge actualmente un espacio de ocio. Por ahora, no hay testimonio de restos simbólicos, muebles u ornamentales que avalen la funcionalidad litúrgica atribuida en ocasiones al conjunto en razón de su estructura. Éste lo forman cinco naves abovedadas, excavadas en la roca, cuyas dimensiones están en torno a los 14 mt de longitud, 3 mt de anchura y 3 mt de altura, destacando, sobre la planta, las tres naves principales paralelas, dos de las cuales terminan en ábsides semicirculares.
5. La conquista cristiana- La Historia:
Ya tiempo antes de su conquista por los cristianos, Archidona y su territorio fueron objetivo y escenario bélico. En 1338 y 1361, respectivamente, las tropas de los reyes Alfonso XI y Pedro I devastaron la Vega de Archidona. En 1410, tras la conquista de Antequera, Archidona recibe a un buen número de sus pobladores y estratégicamente pasa a convertirse en el siguiente objetivo prioritario. Durante el reinado de Juan II, el Condestable de Castilla don Álvaro de Luna, tras su incursión contra Granada, acampó en una dehesa archidonesa que linda con el término de Antequera y que por ello recibió el nombre de Dehesa del Condestable. Antes de la conquista se sucedieron algunos intentos infructuosos por tomar Archidona, tales como la severa derrota en 1434 de las tropas del Maestre de Alcántara, Gutiérrez de Sotomayor.
Será don Pedro Girón, Maestre de la Orden de Calatrava, quien culmine en 1462 la conquista de Archidona, siendo el último defensor de ella el walí Ibrahim. Don Pedro Girón era hermano de don Juan Pacheco, celebre valido de Enrique IV, siendo ambos hijos de Alonso Téllez Girón y María Pacheco, heredera de los Señores de Belmonte. Pedro Girón fue Maestre de la Orden de Calatrava y Señor de Osuna, de Ureña y otros importantes dominios, llegando a ser al parecer pretendiente de quien luego se convertiría en la reina Isabel La Catolica. A esta vinculación con los Girón habría que atribuir el origen de la devoción archidonesa a la Virgen de Gracia, una advocación muy ligada a dicho linaje, considerando la tradición el lienzo original de la Virgen como un fragmento del estandarte del conquistador.
En 1463 el rey Enrique IV de Castilla donó la Villa a Alonso Téllez Girón, hijo del Conquistador, confirmando los Reyes Católicos la donación a favor de Juan Téllez Girón, en 1478. Pedro López de Pernia fue el primer alcaide cristiano de Archidona, la cual seguiría desempeñando un papel eminentemente militar, como cabeza de puente para sucesivas expediciones hasta la definitiva caída de Granada. De dicho periodo podría mencionarse, por ejemplo, la estancia del rey Fernando el Católico en Archidona en abril de 1487 para asistir a los Santos Oficios, durante la campaña de conquista de Vélez-Málaga.
- Las Leyendas:
Varias leyendas muy relacionadas con Archidona se ambientan en los momentos próximos o coetáneos a su conquista por los cristianos:
Destaca la Leyenda de la Peña de los Enamorados. Una de las versiones de esta leyenda de frontera narra como la fama de la belleza de Tagzona, hija de Ibrahim, walí de Archidona, llega hasta Granada y cautiva el interés de Hamet Ahaiar. Éste rapta a la joven con su consentimiento e inician la huida, pero los acontecimientos conducen a la trágica y romántica muerte de ambos en la Peña.
Washington Irving, en sus Cuentos de la Alambra, recoge la tradición que contaba cómo la Virgen se apareció a las tropas cirstianas y les mostró el camino oculto que les permitió ganar la fortaleza y cómo el caballo del rey moro dejó grabadas en la roca las huellas de sus cascos al arrojarse éste al precipicio. Asimismo narra la historia del tesoro enterrado bajo el castillo por el rey moro de Archidona.
6. Edad Moderna (S. XVI-XVIII)
- La Villa de Archidona:
Tras la conquista cristiana coexiste la ocupación del viejo recinto, la Villa Alta, con la formación del nuevo y pujante núcleo de población a los pies del Cerro de Gracia, la Villa Baja o Arrabal, origen de la ciudad actual, donde ya en 1519 se erige la Parroquia de Santa Ana. La Villa se regía en un primer momento desde el castillo, residencia del alcalde, donde la antigua mezquita era ya iglesia mayor bajo la advocación de Santa María. Pero pronto la Villa Alta irá perdiendo importancia, despoblándose y degradándose físicamente, mientras que la Villa Baja irá creciendo paulatinamente en torno a los caminos de Granada (actual c/ Carrera) y de Sevilla (actual c/ Nueva), confluyentes en el lugar que con el tiempo se conocería como Placeta de los Mesones, actual Paseo de la Victoria.
De 1564 es la famosa representación de Archidona realizada por Joris Hoefnagel e inserta en la obra Civitates Orbis Terrarum, de Georg Braun y Frans Hogenberg. Esta obra respondía a un proyecto de elaboración de un atlas con vistas de ciudades de todo el mundo y sus cinco tomos fueron apareciendo entre 1572 y 1597. En 1657 Johanes Janssonius compró las planchas grabadas y publicó de nuevo las vistas de ciudades españolas en un volumen titulado Theatrum Hispaniae Urbes. Los grabados con las panorámicas de Archidona, en donde pueden identificarse la Iglesia de Santa Ana y el Convento de Santo Domingo, iban acompañados de un breve texto descriptivo en el que se aludía a la existencia de un castillo ya en ruinas.
La población mudéjar que permaneció en Archidona fue importante, ascendiendo a 185 personas en 1501, según las pechas pagadas. De la permanencia de población morisca quedan testimonios como los topónimos Calleja de los Moriscos y Cuesta de los Moriscos, dado al camino que les conducía desde la población a los campos de la Vega.
Archidona, villa señorial, comenzó a disponer de una organización administrativa para la gestión municipal que incluía cargos como los de Alcalde, Regidor, Jurado o Alguacil Mayor. Junto a ellos figuraban los representantes de los Duques de Osuna, Señores de la Villa: el Alcalde (Alcalde o Justicia Mayor, Corregidor), máxima autoridad, y el Mayordomo, administrador de bienes y rentas señoriales. También existió el cargo de Alcalde del Castillo. En el Archivo Histórico Municipal de Archidona se conservan unas Ordenanzas Municipales elaboradas por el licenciado Melgar en 1598.
Respecto a los privilegios reales, en 1468 el rey Enrique IV de Castilla, para facilitar el poblamiento de la Villa, concedió franquicias y privilegios a sus pobladores. En 1478 los Reyes Católicos otorgaron una Carta de Confirmación y Privilegio, lo cual se repitió con los sucesivos monarcas, cuanto menos hasta Felipe IV (1621-1665), según la documentación que se conserva en el Archivo Histórico Municipal.
Es en la Carta de Confirmación y Privilegio otorgada por Felipe II en 1581, conservada en dicho archivo, donde se puede contemplar la representación más antigua que se conoce del escudo municipal de Archidona: Éste muestra, sobre un fondo rojo, un sol de oro figurado y un castillo de plata, a cuya puerta aparece sentada una dama coronada, vestida con manto floreado, gola al cuello y una armadura que cubre su torso y sus brazos y que lleva sobre el peto las armas de los Girones de segunda generación; en su mano diestra porta una espada desenvainada y en la izquierda un manojo de espigas. Dama y castillo se asientan, en perspectiva, sobre un paisaje campestre, de tonos verdes, bañado por un curso de agua azul. El escudo queda rematado por una corona abierta, con círculo guarnecido de pedrería y realzado con ocho florones interpolados de perlas levantadas sobre pequeñas puntas.
En el orden cultural y espiritual cabe mencionar el importante papel desempeñado por las Órdenes Religiosas que se instalaron en Archidona: los Padres Predicadores de la Orden Dominica, del Convento de Santo Domingo (1547), y las Comunidades de la Orden Mínima, de los Conventos de la Victoria (1556) y de Jesús y María (1551), a quienes se suman desde 1757 los Padres Escolapios tras la fundación de su Colegio.
- Los Señores de la Villa:
En 1562, Felipe II otorga a Pedro Girón, 5º Conde de Ureña, descendiente directo del conquistador de Archidona, el privilegio de ser Duque de Osuna. En 1568, Juan Téllez Girón, 6º Conde de Ureña y 2º Duque de Osuna, se convertía en el 1º Marqués de Peñafiel, título usado habitualmente por el heredero de la Casa. El Ducado de Osuna fue uno de los estados señoriales andaluces de mayor raigambre y extensión territorial y así, hacia 1750, incluía sólo en Andalucía 20 poblaciones de diferente categoría (Osuna, El Arahal, Archidona, Morón, Puebla de Cazalla, Olvera, etc?). Ya en el siglo XIX la autoridad señorial, a nivel general, se ve quebrantada como consecuencia del pensamiento liberal, de las leyes constitucionales y de los decretos de abolición de señoríos.
Icono testimonial del antiguo Señorío de los Duques de Osuna sobre la Villa de Archidona es la presencia en diversos puntos de ella de la heráldica de los Téllez-Girón, destacando el escudo que preside la portada del edificio de la Cilla. En él se reproduce en piedra y sin color dicha heráldica: Escudo medio partido y cortado con tres cuarteles: en el primero, un castillo de oro sobre campo de gules (rojo); en el segundo, un león de gules (rojo), coronado de oro, sobre campo de argent (plata); en el tercero, tres jirones de gules (rojos) en faja, sobre campo de oro; a ello se añade una bordura jaquelada de oro y gules, en tres órdenes, estando el escudo timbrado de corona ducal a la que se suma un caballo blanco embridado de oro. Incluso, en el interior del reconstruido espacio de la antigua Iglesia del Convento de Santo Domingo se conservan dos escudos con la primitiva heráldica de los Girón: en campo de oro, tres jirones de gules (rojos) en faja. Al margen, otros escudos heráldicos se han conservado formando parte del paisaje urbano, tales como el de los Guerrero-Solano, sobre una portada del siglo XVII de la c/Nueva, el de los Núñez de Castro, de los Cárdenas, etc.
- Archidona en el Mundo:
También de Archidona salieron personajes que alcanzaron notoriedad en la proyección del imperio español en el mundo de la época. Por mencionar tres ejemplos:
Bartolomé Marín: en 1558 se encuentra en el Virreinato del Perú, encargado del reclutamiento para las expediciones de exploración, y posteriormente su actividad se centra en la Provincia de Quijos, territorio de la Audiencia de Quito, donde funda junto al río Misahualli el pueblo de Archidona en 1563.
Miguel Cabello de Valboa: este archidonés fue un inquieto personaje del Renacimiento americano (soldado, cura, etnógrafo, poeta y cronista, erudito) que frecuentó la Academia Antártica de Lima y escribió la obra Miscelánea Antártica (1586).
En relación a América, se dice también que los conquistadores españoles de México del siglo XVI dieron el nombre de Archidona a Quiauitztlan, que era uno de los cuatro barrios o señoríos confederados de la ciudad prehispánica de Tlaxclala.
Fray Martín de León y Cárdenas: en 1630 fue consagrado obispo en Roma, ocupando luego dignidades como las de asistente del Papa Urbano VIII y Obispo de Pozzuoli. Desde 1650 fue Arzobispo de Palermo y llegó a ostentar en el orden político el cargo de Virrey de Sicilia. Murió en 1655, recibiendo sepultura en la Catedral de Palermo.
Desde otra perspectiva, también hay que destacar personajes foráneos de la época que quedaron vinculados a la Historia de Archidona. Es el caso de Luis Barahona de Soto, insigne poeta y humanista lucentino, quien vivió parte de su vida en Archidona, donde fue médico de la Villa y en cuyo Concejo llegó a ostentar el cargo de corregidor, muriendo y siendo enterrado en ella en 1595. Entre su obra pueden mencionarse el emblemático poema épico ?Las Lágrimas de Angélica?, la égloga de ?Pilas y Damon?, así como los ?Diálogos de Montería?, obra atribuida consistente en un tratado sobre la caza. Cabe destacar cómo en la inmortal obra de Cervantes, ?Don Quijote de la Mancha?, se alude a la obra y figura de Barahona de Soto, considerándole ?uno de los famosos poetas del mundo, no sólo de España? (Primera parte, capítulo VI).
Patrimonio artístico y cultural:
La Edad Moderna constituye un periodo histórico en el que se genera una parte sustancial del patrimonio artístico que hoy da relevancia a Archidona. Desde el gótico tardío de la Iglesia de Santa Ana, pasando por las perlas manieristas de la escultura, como la portentosa imagen del Nazareno atribuido a Pablo de Rojas, hasta llegar a la Plaza Ochavada, emblemática obra de la arquitectura barroca civil del siglo XVIII.
Como principales monumentos arquitectónicos cabe mencionar:
- La Iglesia Parroquial de Santa Ana (s.XVI-XIX), con su cabecera gótica y su torre de sección triangular.
- La Iglesia de la Victoria (s:XVII-XVIII), con su retablo mayor de obra y su espadaña.
- La Iglesia del Convento de las Mínimas (s.XVII-XVIII), con su torre de reminiscencias mudéjares.
- El antiguo Convento de Santo Domingo (s.XVI-XIX), actualmente reconstruido como hotel-escuela, que conserva la nave lateral de su iglesia, con las restauradas yeserías del s.XVII de los antiguos camarines del Dulce Nombre y de la Virgen del Rosario.
- La Ermita de la Virgen de Gracia, sede de la imagen de la Virgen de Gracia, Patrona de Archidona, parte de cuya estructura corresponde a la primitiva mezquita del s.IX, la cual fue reformada y ampliada en los s.XVII-XVIII.
- La Iglesia del Nazareno (s.XVI-XVIII), erigida sobre una primitiva ermita del s.XVI y vinculada posteriormente al Colegio de las Escuelas Pías de Archidona (1757-1951) como iglesia-capilla.
- La Ermita de San Antonio, del s.XVII y restaurada a fines del s.XX).
- La Cilla (s.XVI-XVIII), antiguo pósito para las cosechas y censos en especie de los Duques de Osuna y actual sede del Ayuntamiento tras su rehabilitación en 1980-85, acogiendo además hoy día el Museo Municipal.
La Plaza Ochavada de Archidona constituye actualmente uno de los iconos emblemáticos de la Ciudad y un referente esencial de su vida social y cultural. Es una de las plazas más destacadas del Barroco andaluz, adivinándose en ella el espíritu ilustrado del s.XVIII. Pascual Madoz, en su ?Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico? (1845-1850) se hacía eco de esta preciosa Plaza Ochavada a la que sólo se entra por tres airosos arcos. Fue edificada entre 1780 y 1786 por los maestros alarifes locales Francisco de Astorga Frías y Antonio González Sevillano. Junto a la presumible influencia de modelos franceses hay que valorar como referentes las lazas octogonales de las nuevas poblaciones andaluzas de Sierra Morena de época de Carlos III. La plaza acogió casas particulares, tiendas y un mesón, así como la Casa Consistorial, cuyo inmueble ya en el s.XX albergaría sucesivamente unas escuelas públicas y un Colegio Menor.
En muchos testimonios de esta arquitectura archidonesa suele documentarse un aparejo donde se combina la mampostería encalada y ladrillos en hiladas y cadenas, aparejo muy empleado en las construcciones del s.XVIII de Archidona por los alarifes locales.
El patrimonio de bienes muebles histórico-artísticos de índole religiosa es muy notorio. Podemos mencionar como ejemplos:
En la Iglesia Parroquial de Santa Ana: el conjunto integrado por una tabla representando una crucifixión en medio punto con la Virgen y San Juan y una tabla con el Martirio de Santa Úrsula, interpretado como parte del retablo que en 1555 pintó Antonio de Alfián para la Iglesia del Convento de Santo Domingo. Entre la orfebrería, una custodia de plata dorada con incrustaciones de coral y esmaltes, de artesanía napolitana del s.XVII, una custodia de farolillo del s.XVI con peana repujada y un copón de pie lobulado repujado con motivos renacentistas, también del s.XVI. A ello se suman las espléndidas puertas de madera del Archivo, decoradas con relieves de los Cuatro Evangelistas con trazas manieristas del s.XVI, y un espectacular blandón con base de trípode, de época renacentista, para el cirio pascual.
En el Santuario de la Virgen de Gracia: destaca una pila bautismal de cerámica vidriada de fines del s.XV de los alfares sevillanos de Triana y sobre todo la imagen de la Patrona. La Virgen de Gracia es un imagen pintada sobre un lienzo, de estilo italo-gótico de fines del siglo XV, cuyo modelo es la Virgen Teótocos bizantina, sedente con el niño en brazos y de fondo un dosel sostenido por ángeles. Entre sus enseres destaca la urna de plata para el lienzo de la Virgen, donada en 1747, y las andas de plata ya documentadas en 1648.
En la Iglesia de las Mínimas: destaca como obra muy peculiar la Virgen del Fuelle, pieza flamenca del s.XVI consistente en un fuelle forrado de cuero con un medio relieve adosado de la Virgen con el Niño, en madera tallada y estofada. Una cartela narra la historia de este Virgen, rescatada en Flandes por el capitán don Pedro Clavero de León y donada al convento archidonés por su nieto don Manuel Clavero y Luna en 1736.
En la Iglesia de la Victoria: podemos mencionar el caso de una pequeña talla de la Inmaculada, que es obra muy interesante del siglo XVII del Círculo de Alonso de Mena.
El patrimonio histórico-artístico y cultural relacionado con el ámbito de las Cofradías y de la Semana Santa de Archidona conforma un capítulo con especificidad propia, constituyendo una importante reserva de patrimonio histórico-cultural, no sólo en lo que respecta al patrimonio material de imágenes y enseres, sino también en lo relativo al patrimonio cultural inmaterial de tradiciones y costumbres. Todo ello en el marco de una Historia que nos remonta al s.XVI y se extiende hasta nuestros días.
Por ofrecer un apunte representativo de dicho patrimonio, podemos mencionar la imaginería de los s.XVI-XVIII, con imágenes como las del Nazareno y Cristo de la Columna, tallas del s.XVI atribuidas a Pablo de Rojas, la del Dulce Nombre (s.XVII), situable dentro del estilo de Pedro de Mena, la del Cristo del Santo Sepulcro (1578), de Diego de Vega, o las anónimas de los Cristos de las Cofradías de la Humildad y del Huerto. En otro orden, enseres de asumida antigüedad, como la Zumba o la Insignia del Sol, ambas de la Cofradía de la Humildad, o la Urna del trono del Santo Sepulcro (1736), de la Cofradía de la Soledad. En relación al patrimonio inmaterial, pueden mencionarse tradiciones como la Embajá del Ángel, que aún mantiene viva la Cofradía del Huerto, el Sermón del Descendimiento, recuperado por la Cofradía de la Soledad, y el rito procesional de Las Caídas, realizado por las Cofradías de la Humildad y del Dulce Nombre. Todo ello parece proyectarse en el presente como reminiscencias de la dramatización barroca propia de la puesta en escena de la Semana Santa.
Todo este patrimonio relacionado con la Semana Santa se encuentra conservado, y en su caso expuesto al culto, en la Iglesia Parroquial de Santa Ana (Cofradías de la Humildad y de la Soledad), Iglesia de la Victoria (Cofradías del Huerto y del Dulce Nombre) e Iglesia del Nazareno (Cofradía del Nazareno), así como en las correspondientes Casas-Hermandad.
Patrimonio Documental:
Respecto a esta época el Archivo Histórico Municipal encierra un valioso patrimonio documental relativo a la vida del Municipio, conservando por ejemplo la larga secuencia de Actas Capitulares desde el siglo XVI, siendo las más antiguas de 1514. Asimismo, documentos de Carta de Confirmación y Privilegio de los siglos XVI y XVII, correspondientes a los reinados de Felipe II y Felipe IV. En relación a otros archivos cabe citar bienes documentales tales como los conservados por la Archicofradía de la Soledad: de 1507 data la Bula ?Pastoris Aeterni?, por la que el Papa Julio II concede indulgencias a la Orden Mínima de San Francisco de Paula; de 1608 son otras dos, tituladas ?Capitulum et Canonici? y ?Sumarium? que dan fe del hermanamiento de la Cofradía con la Basílica de San Juan Juan de Letrán (Roma) estas bulas fueron restauradas por el Ministerio de Cultura en 1983
7. Edad Contemporánea
Las Escuelas Pías (1757-1951) :
A caballo entre la Edad Moderna y la Edad Contemporánea, Archidona vive la primera época de una institución que fue emblemática durante casi dos siglos en la vida de la población: el Colegio de los Escolapios. La fundación de las Escuelas Pías de Archidona en 1757 se debió principalmente a la iniciativa del sacerdote Salvador Delgado y Orbaneja y al mecenazgo de Doña Leonor Félix de Morales. Con el tiempo la labor de los Escolapios hizo que el establecimiento archidonés llegara a ser un emporio de ilustración y uno de los principales referentes educativos de Andalucía.
En el orden arquitectónico, Pascual Madoz, en su "Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico" (1845-50), destacaba el Colegio de los Escolapios como verdaderamente grandioso por su extensión y solidísima fábrica. El actual edificio empezó a construirse en 1759, siendo maestro alarife el hermano Blas del Espíritu Santo, lego de la Orden. Después de sucesivas fases, el 15 de noviembre de 1794 finaliza la construcción del Colegio de las Escuelas Pías de Archidona. La torre se erigió en 1775 y su reloj se instala en 1891.
Funcionó como Colegio de las Escuelas Pías hasta 1950 y desde 1951, tras la marcha de los Escolapios, como Centro de Enseñanza Media y Profesional "Luis Barahjona de Soto", albergando en el actualidad el Instituto de Enseñanza Secundaria del mismo nombre.
Las Villas Nuevas:
En el orden territorial se asiste en el s.XIX a la segregación de las denominadas Villas Nuevas. En el curso de la Historia ya se había producido el precedente de la separación de El Entredicho, que se remonta a mediados del siglo XVI, refiriéndose el nombre de Villa Nueva de Tapia a don Pedro de Tapia, que había recibido del rey la jurisdicción de dicho partido. Durante la primera mitad del siglo XIX se iniciará el proceso de segregación de la Puebla del Saucedo, Puebla del Trabuco y Partido de Algaidas, que convertirán el las actuales Villa Nueva del Rosario, Villa Nueva del Trabuco y Villa Nueva de Algaidas respectivamente.
Archidona y el progreso:
El siglo XIX supuso además la llegada a Archidona de avances tecnológicos tales como:
El ferrocarril: La primera noticia oficial que se tuvo en Archidona relativa al establecimiento del ferrocarril fue en 1852, cuando en cabildo de 13 de septiembre se leyó un escrito del Gobierno Civil de la Provincia en relación al tema de la construcción del ferrocarril de Málaga a Córdoba. El 8 de noviembre de 1869 se abrió a la explotación el trayecto de ferrocarril de Antequera a Archidona.
La luz eléctrica: La Compañía de Electricidad de Archidona se fundó el 28 de marzo de 1897, constituyéndose esta sociedad con objeto de facilitar a los archidoneses la energía eléctrica necesaria para el alumbrado público y privado de la población. El primer objetivo se alcanzó el 14 de agosto de 1897, al conseguir alumbrar los Cuatro Cantillos con una bombilla eléctrica.
Personajes:
Durante el siglo XIX diversos hijos de Archidona alcanzaron en sus respectivos ámbitos una destacada notoriedad, que les permite tener hoy su sitio en los anales de la Historia. Como testimonio respresentativo de ello:
- José Alcántara Navarro: Nacido en 1787. Diputado a Cortes en 1822; Secretario de la Real Capilla (1834); Capellán Mayor de las Descalzas Reales; Deán de la Catedral de Granada (1838); Senador por Málaga (1838): Comisario General de la Cruzada (1844); Gran Cruz de Isabel la Católica (1846); Consejero Real extraordinario. Muere en 1848.
- José Alcántara Pérez: Nació en 1834. Fue general y se encargó del Gobierno Militar de Melilla en 1895, muriendo allí en 1898.
- Miguel Lafuente Alcántara: Nacido en 1817. Diputado por Archidona en 1846, desempeñando el cargo de Secretario del Congreso; Académico de la Real Academia de la Historia en 1847; Caballero de la Orden de Carlos III; corresponsal de la Sociedad Oriental de Paris. Entre sus obras destaca la "Historia del Reino de Granada" publicada en Granada en 1848 y en París en 1852. Murió en Cuba en 1850.
- Eugenio Lafuente Valverde: nació en Madrid el 1846. Cultivó la pintura, la música y la literatura, escribiendo varias obras de teatro y composiciones cortas. Su obra más destacada fue la novela "El Amo de Alcalá", publicada en 1901.
- Juan de Astorga: hijo de Francisco de Astorga, uno de los maestros alarifes de la Plaza Ochavada de Archidona. Es uno de los referentes esenciales en la imaginería religiosa andaluza del siglo XIX.
- Augusto Miranda Godoy: nació en Archidona en 1855. Marino y hombre de ciencia, ocupó importantes cargos en la Armada siendo promovido al empleo de almirante. Durante el reinado de Alfonso XIII será Ministro de Marina en cinco diferentes Gobiernos de la Nación, alcanzando también las dignidades de Senador Vitalicio por designación regia y Consejero de Estado. En 1920 llegó a ser propuesto para ocupar la Presidencia del Gobierno Como Ministro de Marina impulsó la creación del Arma Submarina en España. Falleció en 1920, siendo sus restos trasladados en 2002 con los máximos honores militares al Panteón de Marinos Ilustres (San Fernando, Cádiz)
Desde otra perspectiva, también hay que destacar personajes foráneos de la época que quedaron vinculados a la Historia de Archidona. Es el caso de Blas Infante Pérez de Vargas, Padre de la Patria Andaluza, quien cursó estudios en el Colegio de los Escolapios de Archidona desde sus 11 a sus 14 años (1896-1900). Durante dicho periodo acumuló experiencias y recuerdos muy significativos para su vida y su pensamiento: la dura realidad social que veía en la "Puerta de la Guiropa" de la calle Colegio; la canción campesina "Santo Dios", cantada en el Colegio y que fue una de las bases del futuro Himno de Andalucía; el propio paisaje que oteaba desde el observatorio del Colegio.
Títulos y reconocimientos:
Título de Ciudad: el 26 de Noviembre de 1901, la Reina Regente María Cristina, en nombre de su hijo el rey Alfonso XIII, concedió a la Villa de Archidona el Título de Ciudad, siendo publicado el Real Decreto en la Gaceta de Madrid del día 27 de Noviembre. De este evento se celebró el Primer Centenario en el año 2001, siendo colocado un azulejo conmemorativo en la Cilla, sede actual del Ayuntamiento.
Declaración de Conjunto Histórico-Artístico: por Real Decreto 3093/1980, de 22 de diciembre de 1980 (BOE nº 42 de 18 de febrero de 1981), se declara Conjunto Histórico-Artístico a la Ciudad de Archidona (Málaga), atendiendo a sus méritos históricos y artísticos y al sobrado interés y valor de su entorno arquitectonico.
FIESTAS
Archidona desarrolla en el curso del año una densa y rica secuencia de festividades, conmemoraciones y eventos culturales, que configuran su Memoria Colectiva y el ámbito natural de un importante patrimonio histórico, artístico y cultural ligado a sus tradiciones. Un ámbito donde cobran especial significación lo intangible, lo efímero, lo lúdico, lo cultural y lo espiritual, las expresiones personales humanas individuales y colectivas, ritos, tradiciones, usos y costumbres, etc.
- La Candelaria
El fuego purificador.
La costumbre de hacer hogueras en espacios libres como calles y plazas con motivo de la celebración de la CANDELARIA (2 de febrero) deja entrever ancestrales ritos de purificación a través del fuego. De hecho, en la tradición cristiana la Candelaria está vinculada a la Festividad de la Purificación de la Virgen. Su celebración está documentada en Archidona ya en el siglo XVI, mencionándose, por ejemplo, en las propias Ordenanzas de la Villa de 1598. Corresponde a la tradición la ofrenda a la Virgen de la Candelaria, venerada en la Iglesia de Santa Ana, de una torta y dos pichones, encendiéndose con la vela de la Virgen la hoguera que se hace en la Plaza de la Parroquia. Antaño dicha imagen procesionaba desde la desaparecida Ermita de la Columna, ubicada en los Cuatro Cantillos, hasta la Parroquia de Santa Ana.
- Día de San Blas
Roscos para un ritual.
El DÍA DE SAN BLAS (3 de febrero) ofrece como expresión visible los collares de roscos atados a un lazo que los niños y niñas archidoneses se cuelgan al cuello, evocando la protección del Santo ante los males de garganta. En la Iglesia de la Victoria existe una imagen de San Blas con el simbólico aditamento de un collar de este tipo.
- Carnaval
La exaltación del espíritu lúdico.
El CARNAVAL constituye un tiempo eminentemente lúdico y popular. En las semanas previas se celebran sucesivamente los denominados Jueves de Comadres, Jueves de Compadres y Jueves de Padres e Hijos, reuniones en el ámbito familiar y de las amistades, donde se comparten meriendas (chocolate, churros, tortillas de masa) y preparativos para las fiestas. El Carnaval traslada la celebración lúdica a las calles del centro histórico de Archidona: disfraces, carrozas, coplillas, comparsas, pasacalles, etc. Además, como actos vinculados al mismo están: la elección de la Venus y Ninfas del Carnaval, el Pregón, la elección del Cartel, etc. El juego del Corro de los Cántaros es una tradición recuperada propia de estas fechas: los cántaros, llenos de agua teñida o con alguna otra sorpresa, son lanzados en un corro de participantes. El Domingo de Piñata, anunciando el fin del tiempo de Carnaval, tiene lugar el "Entierro de la Sardina", en el que los grupos carnavalescos procesionan como símbolo la efigie de un pez, que es quemado posteriormente.
- Cuaresma
Tiempo de vísperas sacras.
El Miércoles de Ceniza marca el comienzo de la CUARESMA. En el ámbito cofrade, al margen de los cultos correspondientes, se desarrollan toda una serie de actividades de diverso carácter:
Durante este tiempo, la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Archidona organiza anualmente las Jornadas Culturales Cofrades, que incluyen actividades de muy diverso tipo: conferencias, conciertos, mesas redondas, exposiciones de enseres, de fotografías, de dibujos, etc... En ellas se enmarca además la presentación del número anual de la Revista "Los Campanilleros", órgano oficial de difusión de la Agrupación, cuyo primer número aparece en 1929, bajo el título de "Semana Santa", pasando a llamarse desde 1948 "Los Campanilleros". Asimismo, se presenta el Cartel de la Semana Santa, que adquiere la estimación de obra artística, disfrutando la Agrupación de Cofradías de una notable colección de los originales de los sucesivos años. El Concurso de Saetas y el Certamen de Bandas y Agrupaciones Musicales, constituyen otras de las ya tradicionales actividades que se inscriben en el ciclo cofrade del tiempo cuaresmal.
Previo a la semana sacra, tiene lugar uno de los hitos esenciales de la Cuaresma cofrade: es el Pregón de Semana Santa, acto entrañable de exaltación y evocación de la Semana Santa de Archidona, en el que afloran en una exquisita mixtura los sentimientos, conocimientos y experiencias personales del propio pregonero.
- Semana Santa
La Pasión de Cristo según Archidona. Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía.
La Semana Santa constituye uno de los hitos esenciales de la Memoria Colectiva de los archidoneses y una de las expresiones más notorias de su Patrimonio Histórico y Cultural. Junto a las Fiestas de Agosto (Feria y Romería) vinculadas a la festividad de la Patrona, la Virgen de Gracia, es uno de los hitos capitales del Ciclo Festivo Anual de Archidona. Testimonio de su valoración y proyección exterior fue su declaración como "Fiesta de Interés Turístico Nacional", otorgada por la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía en 1998.
La Semana Santa es un tiempo donde la conmemoración sacra trasciende al ámbito popular, siendo exteriorizada e interpretada y alcanzando entonces su naturaleza de Fiesta Popular, antropológicamente hablando. La Semana Santa de Archidona integra un rico patrimonio material de índole histórico-artística al que se suma toda una diversidad de tradiciones, usos y costumbres que añaden un interesante e intransferible patrimonio inmaterial, conjugándose en ello tanto los elementos como su puesta en escena. Todo ello configura un acervo al que se puede acceder desde múltiples lecturas (social, cultural, religiosa, etc.) y del que se puede disfrutar desde múltiples registros personales (estética, devoción, sensibilidad, erudición, etc...).
- Cruces de Mayo
La Fiesta de la Santa Cruz.
La Semana Santa constituye uno de los hitos esenciales de la Memoria Colectiva de los archidoneses y una de las expresiones más notorias de su Patrimonio Histórico y Cultural. Junto a las Fiestas de Agosto (Feria y Romería) vinculadas a la festividad de la Patrona, la Virgen de Gracia, es uno de los hitos capitales del Ciclo Festivo Anual de Archidona. Testimonio de su valoración y proyección exterior fue su declaración como "Fiesta de Interés Turístico Nacional", otorgada por la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía en 1998.
La Semana Santa es un tiempo donde la conmemoración sacra trasciende al ámbito popular, siendo exteriorizada e interpretada y alcanzando entonces su naturaleza de Fiesta Popular, antropológicamente hablando. La Semana Santa de Archidona integra un rico patrimonio material de índole histórico-artística al que se suma toda una diversidad de tradiciones, usos y costumbres que añaden un interesante e intransferible patrimonio inmaterial, conjugándose en ello tanto los elementos como su puesta en escena. Todo ello configura un acervo al que se puede acceder desde múltiples lecturas (social, cultural, religiosa, etc.) y del que se puede disfrutar desde múltiples registros personales (estética, devoción, sensibilidad, erudición, etc...).
- Día de la Oruga
El recuerdo de un milagro.
El primer domingo de mayo se celebra en Archidona el llamado "DÍA DE LA ORUGA", que incluye una procesión de la Virgen de Gracia en el interior del recinto amurallado de la antigua Villa Alta. El origen de esta tradición se remonta a 1743, cuando una epidemia de orugas asoló los campos de la comarca, atiribuyéndose a la Patrona la desaparición milagrosa de aquella.
- Fiesta de San Isidro Labrador
Tiempo de romería y disfrute campestre.
El 15 de mayo, vinculada al ámbito de las Fiestas de la Primavera y respondiendo al carácter agrario de la secuencia del Ciclo de Mayo, tiene lugar la FESTIVIDAD DE SAN ISIDRO LABRADOR, bajo cuya advocación fueron puestas las faenas agricolas. Su celebración en el Municipio de Archidona se centra en las pedanías de Huertas del Río y Salinas, donde radican sendas ermitas dedicadas a su Santo Patrón, aunque constituye en general una festividad muy arraigada entre todos los archidoneses. Estas fiestas patronales duran varios días, en los cuales, a las respectivas romerías y a los actos religiosos y programas de actividades lúdicas (concursos, juegos, verbenas, etc.), se suma el tradicional disfrute de los parajes campestres (acampadas, etc.).
- Feria del Perro
Un acontecimiento singular, de ámbito nacional y una de las muestras más importantes de la Península Ibérica relacionadas con el mundo del perro y de la caza.
La primera Feria del Perro de Archidona se organizó en 1993, se celebra a finales de mayo, es un acontecimiento singular, de ámbito nacional y una de las muestras más importantes de la Península Ibérica relacionadas con el mundo del perro y de la caza.
Actividades de la Feria:
- Concurso Nacional Canino.
- Exposiciones Monográficas Nacional del Podenco Andaluz y Maneto.
- Exposición Nacional Monográfica de Razas Españolas.
- Reconocimientos iniciales y confirmaciones de Podencos Andaluces.
- Feria de Compra-venta.
- Campeonato de perros de muestra.
- Concurso Infantil Canino.
- Jornadas escolares sobre tenencia de mascotas de forma responsable.
- Desfile y concurso de Campeones, Archi de Oro.
- Desfile de rehalas.
- Concentración de rehalas.
- Exhibiciones de adiestramiento, cetrería, etc.
- Exposiciones y Conferencias.
Datos de interés de la última edición:
- 40.000 Visitantes.
- Más de 3.500 perros.
- 800 perros de Razas Españolas en los diferentes Exposiciones, Concursos y Monográficas.
- Más de 600 perros de rehala procedentes de toda Andalucía.
- Más de 2.000 perros para la compra-venta.
- Feria de Muestras con 40 empresas expositoras
- Corpus Christi
Fiesta sacra popularmente conocida como "El Día del Señor".
El conocido popularmente como "DÍA DEL SEÑOR" constituye un día de exaltación de la Eucaristía en el escenario urbano de la Ciudad, engalanada para acoger la procesión del Corpus Christi
- Fiesta de San Antonio
La tradición y sabor de un Barrio.
Coincidiendo con la FESTIVIDAD DE SAN ANTONIO DE PADUA (13 de junio) se celebra una fiesta popular en el Barrio de San Antonio, donde radica su ermita (s.XVII), situado en el antiguo ejido de la Villa. Con tal motivo se instalan casetas, se celebran diversos juegos y tiene lugar la tradicional verbena. En lo religioso destaca la procesión de las imágenes del Santo y de la Virgen de la Cabeza por las calles del barrio.
- Fiesta de San Aurelio
Fiesta en la pedanía de La Estación-La Romera.
La FIESTA DE SAN AURELIO (27 de julio) constituye una tradición propia de la Pedanía de la Estación de Archidona "La Romera". Además de la procesión del Santo por las calles de la Barriada se realizan actividades deportivas y culturales, siendo de peculiar interés el tradicional concurso de macetas.
- Feria de Agosto y Día de la Virgen
Dos de los hitos esenciales de la Memoria Colectiva de Archidona, tiempo en el que se conjugan lo lúdico y lo religioso.
El ciclo del mes de agosto y final del verano incluye algunos de los hitos más esenciales de la Memoria Colectiva de Archidona, constituyendo un tiempo en el que se conjugan acontecimientos de carácter religioso y de carácter lúdico.
El 15 de Agosto, coincidiendo con el Día de la Asunción, Archidona celebra el DÍA DE LA VIRGEN DE GRACIA, su Patrona. Siete días antes y siete después, los campanarios de los diversos templos y conventos de la ciudad tocan "a gloria" durante varios minutos, tres veces al día (al alba, al mediodía y al caer la tarde): son los Repiques. Otra tradición son las Luminarias, que responden a la costumbre de colocar en las fachadas pequeños apliques que se encienden durante el mismo periodo de tiempo que abarcan los Repiques. El día 14 por la noche se inicia la ROMERÍA DE LA VIRGEN, que constituye un continuo peregrinar de personas de todas las edades al Santuario de Nuestra Señora de Gracia, subiendo a pie el Cerro de su nombre, prolongándose ello durante toda la madrugada y el resto del día 15, Festividad de la Virgen.
La FERIA DE AGOSTO, propiamente dicha, se desarrolla del 14 al 18 de dicho mes y constituye la faceta lúdica de este tiempo. En ella la fiesta se traslada a las principales calles y plazas de Archidona, destacando como escenarios el Paseo de la Victoria, la Plaza Ochavada, las calles Empedrada y Nueva, el Caño de las Monjas y el recinto ferial. Cobran personalidad propia las denominadas Feria de Mediodía y Feria de Noche.
Actos relevantes relacionados con la Feria son, por ejemplo: la presentación del Cartel de Feria; el nombramiento de las Corregidoras; el Pregón; la entrega de premios del Certamen Poético "Ciudad de Archidona"; etc. Junto a ello, la convivencia en las diversas Casetas y todo un programa lúdico de carácter popular que incluye: folclore, actuaciones musicales, degustación de la típica porra archidonesa, paseo de caballos, feria infantil, feria de los mayores, verbena, atracciones y puestos de feria, etc. Además, con motivo de la celebración de la Feria la Concejalía de Cultura y Fiestas publica el número anual de la revista "Repiques", que incluye los protocolarios "saluda", artículos de índole cultural, el pregón del año anterior, los poemas ganadores del Certamen Poético, el programa de fiestas, las fotografías de las Corregidoras, Vicecorregidoras y Damas de Honor, etc.
La Feria de Agosto, en lo no tocante a la Festividad de la Virgen, tiene raices de carácter comercial remontables a comienzos del siglo XIX. Tras la Guerra de la Independencia, se estimó oportuno el establecimiento de una feria de ganado y de todo tipo de mercaderías, con objeto de obtener ingresos. Como respuesta a la solicitud efectuada, el Rey Fernando VII, "deseando el fomento y prosperidad de los vecinos de la Villa de Archidona", concedió a ésta "la correspondiente licencia y facultad para la celebración de la Feria que solicita en los días catorce, quince y diez y seis de Agosto de cada año.", según consta en el correspondiente documento, fechado en Madrid el 5 de Agosto de 1816, conservado en el Archivo Histórico Municipal de Archidon
- Bajada de la Patrona
La Virgen de Gracia baja de su Santuario para nueve días.
Ocho días después del Día de la Virgen se celebra el llamado DÍA DE LA OCTAVA, en el cual la imagen de la Patrona procesiona por el recinto amurallado. El ciclo festivo de verano culmina con la BAJADA PROCESIONAL DE LA VIRGEN DE GRACIA a la Ciudad, que tiene lugar el sábado previo al primer domingo de Septiembre, permaneciendo luego la Patrona en la Parroquia de Santa Ana durante los nueve días que dura la novena que se le ofrece, tras lo cual regresa a su Santuario.
La devoción a la Virgen de Gracia se remonta muy probablemente al tiempo de la conquista cristiana de Archidona (1462), al estar muy ligado el linaje del conquistador, D.Pedro Girón, a dicha advocación mariana. De hecho la tradición considera el lienzo original de la Virgen como un fragmento del estandarte de aquel. Con el transcurrir del tiempo se iría consolidando tal devoción y así el poeta Pedro de Espinosa (1578-1650) ya se refería a la Virgen como "Faro de esta Comarca". Testimonios de ello se recogen también en las propias Actas Capitulares y así, por ejemplo, el 22 de Julio de 1631 el Cabildo acuerda "que haya fiesta de toros en la Placeta de los Mesones de esta Villa por regocijo del día de Nuestra Señora de Gracia". Los investigadores refieren cómo, ya desde el siglo XVIII, suelen existir referencias a la Virgen de Gracia, como Patrona, en los Libros Capitulares.
No obstante, no será hasta el año 1804 cuando se produzca el reconocimiento oficial de dicho Patronazgo. El día 25 de noviembre de dicho año se procede a un solemne acto en las Casas Capitulares para proceder a la votación del patronazgo de la Virgen de Gracia, lo cual se desarrolló del siguiente modo: "Y para proceder a la Elección con las formalidades y solemnidades que prescribe el derecho acordaron todos los circunstantes que se repartiera entre ello Abichuelas y Garbanzos, tomando cada vecino de cada especie una, para designar su dictamen y voto, de manera que la Abichuela lo de y el garbanzo lo quite: (...) y en acto distinto se recogieron los votos en secreto por el Escribano Mayor del Cabildo y del número de esta Villa y salió Electa por Patrona y tutelar de esta Villa de Archidona, sus Pueblas, término y jurisdicción María Santísima de Gracia con ciento y doze Abichuelas que son otros tantos votos, con la particularidad de no haberse encontrado entre ellas un garbanzo, que es decir que no ha tenido esta Señora un voto en contra del Patronato que gustosísimamente le dan todos estos cuerpos sobre esta Villa para que mediante sus misericordias continúe como hasta aquí derramándolas sobre este su devoto Pueblo".
Con fecha 5 de diciembre de 1804 el Obispo de Málaga proveía un auto en el que aprobaba tal acuerdo, mandando que "Ntra. Señora con el título de Gracia sea habida y tenida y reputada por Especial y principal Patrona de la referida Villa y sus Pueblos y que se celebre su fiesta en la Dominica infraoctava de la Natividad de Ntra.Sra. en la que la Iglesia celebra la del Dulcísimo Nombre de María". Desde el siglo XVII existieron dos cofradías: la "Cofradía de Esclavos" y la "Cofradía de Labradores", las cuales rendían culto por separado y en días diferentes. En 1928 ambas se unen, constituyendo la actual Cofradía de la Virgen de Gracia
- Ciclo de Navidad, Año Nuevo y Reyes
Belenes, el Mensajero Real, Correr las Latas, etc...
El Ciclo de Navidad viene a reunir en la conciencia popular las fiestas de NAVIDAD, AÑO NUEVO y EPIFANÍA. Durante este tiempo, Archidona comparte tradiciones y costumbres propias de dichos días en nuestro entorno cultural, lógicamente con los matices propios. Son fiestas en las que se yuxtaponen las tradicionales celebraciones religiosas, como la Misa del Gallo en templos como el de las Mínimas o la Parroquia de Santa Ana, con las actividades de índole lúdica o cultural, como los conciertos de Navidad y Año Nuevo.
Tradicionalmente se viene celebrando un certamen de belenes donde se establecen premios para diversas categorías. Pero ello es sólo el reflejo del amplio paisaje de belenes que durante la Navidad se extiende por la ciudad y acoge al visitante, contribuyendo a ello la iniciativa de muchos particulares y de colectivos como las Cofradías de Semana Santa, sin olvidar el ya tradicional Belén Municipal y el recientemente incorporado Belén Viviente que se viene escenificando en los bajos del edificio de La Cilla.
La Fiesta de Reyes, de marcado carácter infantil, tiene sus vísperas en la entrega al Mensajero Real de las cartas escritas a los Reyes Magos y culmina con la tradicional Cabalgata de Reyes que se celebra tras el recibimiento que a éstos hace la Corporación Municipal en la puerta noble de La Cilla (Casa Consistorial). Vinculada a ella, se ha recuperado recientemente la tradición del "Correr las Latas": En la mañana del día 5 de enero los niños recorren las calles de Archidona arrastrando y golpeando ristras de latas viejas, considerándose una especie de llamada a los Reyes Magos para poder obtener los deseados regalos.
ARTE Y CULTURA
- Festival de Cine
Muestra De Cine Andaluz y del Mediterráneo
ARCHIDONA CINEMA se ha consagrado como un escaparate para el cine andaluz y como punto de encuentro de los y las profesionales del cine. La Antigua Iglesia del Convento de Santo Domingo, que data del S. XVI, se ha convertido en una sala de cine por la que han pasado más de 4000 personas para ver cortometrajes, largometrajes y documentales que se han proyectado. Una estupenda ocasión para disfrutar de producciones hechas en nuestra tierra, además de nuestro particular recorrido por el denominado "Arco Mediterráneo".
Actores y actrices de la talla de Victoria Mora, Marisol Membrillo, Lucía Hoyos, Eva Pedraza, Jesús Cabrero, Antonio Salazar, Mercedes Hoyos, Juan Manuel Lara, Silvia Medina, Ramón Esquinas, Alfonsa Rosso, Miguel de Miguel, Mariano Peña, Antonio Pagudo, Raúl Zajdner, Roger Pera, Mónica Cervera, Ana Velázquez, Mauricio Bautista y los directores Antonio Cuadri, Suda Sánchez, Esteban Magaz, Pilar Távora, Gabi Beneroso y Antonio Gonzalo, han desfilado por la alfombra roja de este festival, no sin grandes dosis de esfuerzo y tesón, que esta Muestra de Cine Andaluz y del Mediterráneo se abra un hueco en el amplio repertorio de Festivales y certámenes de cine en el ámbito nacional.
- Museo de Archidona
DEFINICION INSTITUCIONAL
El Museo Municipal de Archidona, creación del Ilustre Ayuntamiento de Archidona, tiene como fin contribuir al reconocimiento, protección, investigación y difusión de la identidad histórica y cultural de Archidona. Su existencia da respuesta a la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía de 1991, cuando ésta destaca la misión de los Ayuntamientos de realzar y dar a conocer el valor cultural de los bienes del Patrimonio Histórico Andaluz radicados en su término municipal. En el caso de Archidona se suma el factor añadido de la Declaración de la Ciudad como Conjunto Histórico-Artístico en 1980.
Además de conservar, investigar y exhibir los bienes que van formando su pequeña pero significativa colección, el Museo añade un perfil como Centro de Interpretación al representar un lugar de síntesis, expresión y decodificación de las claves del Patrimonio Cultural de Archidona, donde el archidonés puede descubrir y transmitir señas de identidad propia y el foráneo acceder al conocimiento de la Historia y la Cultura de Archidona. El Museo se convierte en un excelente punto de partida para activar en el visitante las diferentes expectativas relacionadas con dicho Patrimonio y en un lugar de síntesis donde resumir y rememorar pinceladas de la estancia en el Municipio.
HISTORIA DEL PROYECTO
La idea de crear un Museo Municipal en Archidona se remonta al menos a 1978, cuando se barajaba la propuesta de restaurar el antiguo Convento de Santo Domingo con destino a Museo Municipal y a otros usos de carácter cultural. Pero este proyecto no prosperó. En 1985 volvió a activarse el tema y se solicitó a la Dirección General de Bellas Artes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ayuda técnica y económica para la evaluación y montaje de un Museo Municipal en el recinto de la nueva Casa Consistorial de la Cilla. Pero no será hasta el año 2000 cuando se inicie el proceso ininterrumpido que permitió, el 19 de diciembre de 2004, la inauguración y apertura del Museo Municipal de Archidona, concretamente de su sección permanente "Archidona y su Tiempo", en el ala de la La Cilla de la Plaza de la Victoria.
El Museo Municipal es, por tanto, una iniciativa del Ilustre Ayuntamiento de Archidona que se integra en el equipamiento de titularidad municipal relacionado con el ámbito del Patrimonio Histórico-Cultural, junto al Archivo Histórico Municipal, la Biblioteca Pública Municipal "Dr.Ricardo Conejo Ramilo" y la Sala Municipal de Exposiciones "Eugenio Lafuente". Los estatutos del Instituto del Patrimonio de Archidona contemplan la adscripción al mismo del Museo Municipal.
OBJETO DEL MUSEO
El Museo extiende su área de atención a todo el término municipal. Archidona aparece expresada a través de sus espacios, su tiempo, su gente y su cultura, mediante las expresiones materiales e inmateriales, muebles e inmuebles de su Patrimonio Histórico-Cultural. Para ello se desarrolla un discurso temático mixto relacionado con todas aquellas disciplinas que quedan implicadas: Historia/Arqueología, Arte/Literatura, Etnografía/Etnología, etc.
Respecto al concepto de Patrimonio Histórico, el Museo participa de la definición asumida en la Ley 1/1991, de 3 de julio, de Patrimonio Histórico de Andalucía: "El patrimonio histórico andaluz se compone de todos los bienes de la cultura, en cualquiera de sus manifestaciones, en cuanto se encuentren en Andalucía y revelen un interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o técnico para la comunidad autónoma" (artº 2).
Al margen de su esencial e inequívoca naturaleza museística, el Museo Municipal de Archidona desarrolla como valor añadido un perfil como Centro de Interpretación en cuanto ejerce como instrumento de síntesis, expresión y decodificación de las claves del Patrimonio Cultural de Archidona. Sus salas se convierten en un espacio de adaptación capaz de acoger una sinopsis representativa de su amplio y diverso patrimonio mueble e inmueble, material e inmaterial. En ambos casos el Museo aspira a constituir un entorno didáctico válido para todos, donde atender además la pluralidad de matices propia de la inquietud cultural de los ciudadanos.
EL EDIFICIO
El Museo Municipal radica en la actual sede del Ayuntamiento, correspondiente al edificio conocido como "La Cilla", antiguo pósito de los Duques de Osuna, Señores de la Villa. El edificio original se remonta al siglo XVI, si bien su portada noble de piedra blanca es del siglo XVIII. Entre 1980 y 1985 se procedió a la reconversión de La Cilla como nueva Casa Consistorial, adaptándose el ala de la calle Carrera para las dependencias municipales de administración y gobierno, y destinándose el ala de la Plaza de la Victoria para otros usos hasta convertirse en la actual sede del Museo.
Arquitectónicamente la Cilla es un edificio de notoria entidad, pero con la sobriedad propia de su primitiva función: sólidos muros de ladrillo y piedra, fachadas con escasa aberturas y tejado a dos aguas sin huecos abuhardillados. El ala donde se ubica el Museo muestra tres altas naves, con cubierta vista de viguería de madera y tablero de ladrillo macizo, bajo las cuales una planta inferior de tres naves bajas abovedadas servía para aislar del suelo el grano almacenado.
Presidiendo la portada histórica están los escudos de don Pedro Téllez Girón "El Grande" (1574-1624), 3er Duque de Osuna, y de su esposa doña Catalina Enríquez de Ribera y Cortés de Zúñiga.
DISCURSO TEMÁTICO Y MUSEOGRÁFICO
El Museo Municipal ofrece actualmente las tres salas dedicadas a la Sección "ARCHIDONA Y SU TIEMPO", inaugurada y abierta el 19 de diciembre de 2004, donde se despliegan dos grandes unidades temáticas:
- La "Memoria Histórica" (Sala 1) desarrolla la secuencia de Archidona desde la Prehistoria hasta hoy. Incluye los módulos de Prehistoria (I-II), Protohistoria, Roma, Al Andalus, Conquista Cristiana, Edad Moderna (I-II) y Edad Contemporánea (I-II).
- La "Memoria Colectiva" (Sala 3) desarrolla la secuencia del ciclo festivo y celebrativo anual de Archidona. Incluye módulos dedicados a: Ciclo de Carnaval y Cuaresma, Semana Santa, Ciclo Mayo-Julio, Ciclo de Agosto (Feria de Agosto y Romería de la Virgen de Gracia), Ciclo de Otoño, Ciclo de Navidad y Epifanía. Además, se añaden aquellas citas culturales que se van haciendo tradicionales.
La museografía de estas dos salas se basa en sendas secuencias lineales de módulos expositivos que van encadenando física y conceptualmente el discurso temático. Cada unidad mueble expositiva acoge de forma compacta espacios para paneles de texto introductorios, espacios de vitrina y espacios para cajas de luz.
La Sala 2, denominada "Sala de la Villa", cumple una doble función: como una sala más del Museo, relacionada con la memoria histórica y conciencia de lo municipal, y como sala noble del Ayuntamiento, para acoger actos protocolarios y ceremonias de índole municipal. Entre lo expuesto: dalmáticas de los maceros, bastón de mando del alcalde, libros de honor de firmas, antigua caja fuerte, arcones de documentos, etc.
GASTRONOMIA
- Gachas de mosto.
- Gazpacho.
- Gazpachuelo.
- Guisado de patas.
- Migas.
- Olla.
- Papanduas de bacalao.
- Porra archidonesa
- Sopa de maimones

